
Al echar el cierre, la persiana del local nos muestra sus ondulaciones y por cada una de ellas podemos imaginar un año que ha quedado atrás. Se van encadenando unas tras otras dejándonos ver pequeñas abolladuras, arañazos y manchas que perturban su superficie.
Cuando un estrepitoso sonido nos avise de que hemos topado con el suelo giraremos la llave y el candado quedará reposando en el suelo con su desgastado brillo dorado. En la persiana metálica solo quedará como testigo un papel con el epitafio: “cerrado por defunción”.
Algunas personas crecen engañadas pues aunque el trabajo nos ayude a comer, a tener un techo y a conservar o aumentar nuestros lujos no nos ayudará a respirar ni nos enseñará a vivir, esa es la verdad. Cuando la persiana se cierre todo estará dicho y no importará lo que hayamos logrado, ni lo que hayamos ganado… se nos recordará por lo que hayamos hecho sentir.
Así que hoy quiero compartir algunas cosas que he aprendido tras algunos trágicos sucesos que me han dejado claro que no todos sabemos vivir y trabajar a la vez. Creo que son los mejores consejos que puedo dar: disfruta de tu familia, sal con los amigos, toma el sol, diviértete, confía en ti mismo, ama todo lo que puedas, siente, no esperes al fin de semana, viaja, intenta hacer cosas que te gusten y por supuesto, trabaja.
Ante todo trabaja en tu felicidad y en la de los demás para no dejar un dolor por el vacío sino por la ausencia si tenemos que “cerrar” antes de tiempo. Podemos sentirnos orgullosos si lo que dejamos no está dentro de un local sino en el corazón de los que nos rodean.
Puede que sea difícil entender lo que pretendo decir hoy y por qué lo hago pero me gustaría pedirte que seas agradecido y que vivas con una sonrisa. No habrá negocio más rentable, te lo aseguro.
Estamos aquí y la persiana sigue abierta, razón suficiente para sentirse feliz. Puede que tengamos cosas que cambiar pero aún estamos a tiempo ¿no es maravilloso?
En Pymes y Autónomos | Querer, aprender, creer y emprender, Los fantasmas de la avenida
Imagen | Tnarik
Comentarios
Ciertamente, no debemos perder el norte de nuestra vida y el porqué hacemos muchas cosas.
Gran reflexión Germán
Muchas gracias, Remo. Muchas veces se trastocan las prioridades y se pierde el sentido...creo que es una reflexión necesaria.
Hay muchas ocasiones donde la frase de "los árboles que no nos dejan ver el bosque" supone una gran verdad. El día a día y la velocidad a la que transcurren las cosas muchas veces no nos permite pararnos y ver que todo eso tiene una importancia relativa y que son un medio para conseguir algo y no un fin en si mismos.
Muchas veces merece la pena "bajarse" un ratito del mundo y no perder la perspectiva de lo que es realmente importante y lo que es accesorio.
-- editado por última vez a las 21:07
Bueno, lo importante es ser feliz. Estar bien con uno mismo, porque si uno mismo está bien, lo más seguro es que este mejor con los demás. Hay gente que es feliz con su trabajo. Le gusta esforzarse y trabajar duro para conseguir un objetivo (que no siempre es el beneficio económico). Y aun así tienen tiempo para disfrutar de la vida, con sus hobbies, familia, salir con amigos etc... Hay personas que saben desconectar de golpe y porrazo. Algo que es muy dificil de conseguir y que yo admiro mucho.
Muy buena reflexión.
Genial lo que apuntas, "no habrá negocio más rentable...que una sonrisa".
Me viene a la cabeza el texto de Pablo Neruda "Queda Prohibido".
"Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles sólo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa, todo
porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual."
-- editado por última vez a las 10:18
Muchas gracias por el texto de Neruda, me ha gustado mucho volver a leerlo tras tanto tiempo.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect