Hay multitud de medios de relacionarse con el cliente pero si hay que prestar atención a algunos en particular son aquellos que utilizan al teléfono móvil como plataforma de relación. En este sentido los códigos QR empiezan a ser protagonistas y aún no han demostrado nada de su extraordinario potencial.
Cuando se dirige un smartphone hacia un código QR se obtiene la información deseada sin necesidad de escribir nada en la pantalla y adicionalmente ésta queda guardada en el móvil para cuando se quiera requerir de nuevo. Esta opción la comenzaron a utilizar hace algunos años algunas compañías aéreas para la emisión de billetes electrónicos.
De este modo se presenta una oportunidad incipiente de empezar a utilizar los códigos QR como herramienta de marketing, para lo que hay que tener en cuenta tres factores:
Al experimentar tempranamente con los códigos QR, hay que tener en cuenta que quien lo comience a utilizar estará adoptando un rol de “early adopter“ los anunciantes lograrán convertirse en expertos en participación con los usuarios sobre una base móvil, con lo que, cuando los códigos comiencen a popularizarse, éstos ya estarán a la vanguardia y podrán aprovechar mejor las ventajas que aportan como elemento de relación con el cliente y aunque parezca un privilegio reservado a las grandes empresas, hay pequeños negocios que lo están comenzando a utilizar como medio de promoción de ofertas en sus locales.