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Cuando un emprendedor tiene una idea, una de las preguntas más importantes que se tiene que hacer es cómo conseguir financiación e inversores que estén dispuestos a renunciar a una parte de su patrimonio para invertir en un proyecto que conlleva un importante riesgo. En definitiva, tenemos que hacernos la pregunta de cómo podemos atraer inversores sólidas a nuestra empresa.

La respuesta no es única y depende de muchos factores. Sin embargo, existen ciertos consejos y manuales de buenas prácticas para que las sociedades de capital riesgo o los bussiness angels se decanten por nuestra idea.

Materializar nuestra idea en una empresa

El primero de estos consejos puede ser el más obvio, pero no es en absoluto baladí. Muchos de nosotros tenemos grandes ideas pero, nos encontramos con que, a la hora de la verdad, no tenemos un proyecto sólido sobre el que constituir nuestra empresa. En realidad, las sociedades de capital riesgo son más conservadoras de lo que podría parecer, y no invertirán en una idea que no esté materializada en una empresa, ya que esto es síntoma de que no vamos en serio.

En este mismo sentido, cuanto más avanzada y madura esté nuestra idea, más incentivo habrá para la inversión. Cualquier idea parece mejor si somos capaces de darle forma material. Existen muchos inversores esperan ver al menos un prototipo de lo que será nuestro producto o cuál va a ser el servicio que vamos a comercializar antes de decidirse a dar el paso de invertir en nuestra idea.

Dar este paso puede ser muy complicado, ya que elaborar un prototipo inicial convincente puede suponer un fuerte desembolso inicial. Es la pescadilla que se muerde la cola: tendremos que realizar una inversión inicial para atraer inversores. Sin embargo, el hecho de que el inversor perciba que la idea está avanzada puede marcar la diferencia a la hora de convencer a un inversor de que nos proporcione capital para hacer realidad nuestra idea.

El capital humano, requisito imprescindible

Hay una máxima en el mundo empresarial que afirma que los inversores invierten en personas y no en empresas. El capital humano es el mejor activo con el que cuenta cualquier empresa, y desde luego es imprescindible si lo que queremos es atraer capital. Con esto quiero decir que captar recursos externos no depende tanto de una buena idea (que también) si no más bien de contar con personas expertas, que funcionen como un equipo y que son capaces de producir resultados palpables y demostrables.

Por ello, contar con personas conocidas en el mundo empresarial o reconocidas por su talento en otras empresas es un buen trampolín a la hora de convencer a un socio inversor. A veces, esta cara conocida puede inclinar la balanza de nuestro lado.

Hagamos nuestra idea viable mediante el desarrollo de un buen plan de negocio

Que tengamos una buena idea no significa que vaya a ser viable o, al menos, tan atractiva como pudiese parecer a priori. Todo emprendedor o empresario necesita elaborar un plan de negocio completo para que su proyecto funcione razonablemente bien. Si además, queremos atraer inversiones, el plan de negocios se vuelve una herramienta esencial, ya que va a ser la base sobre la que vamos a construir el futuro de nuestra empresa.

Es más, una sociedad de capital riesgo no va a invertir un solo euro en nuestro negocio si no tuviese una cierta seguridad en que su inversión va a ser rentable. La pregunta obligada de todo inversor es ¿cómo va a producir esta empresa beneficios? La forma de convencer a los inversores pasa por establecer un modelo de negocio coherente y una proyección de ingresos razonable, sin dejarnos llevar por la pasión que tenemos por nuestro proyecto.

Todo este proceso es mucho más convincente si ya contamos con clientes que confían en nuestro negocio. Nuestros esfuerzos en marketing o en la venta de la idea no darán sus frutos si nadie está dispuesto en pagar un euro por nuestro producto.

Otras ideas a tener en cuenta

  • Una idea original y brillante puede proporcionarnos grandes beneficios, pero también tenemos que tener en cuenta que vamos a ser copiados. Puede que registrar nuestra propiedad intelectual no suponga una gran barrera de entrada para posibles competidores que puedan aprovecharse de nuestra idea, pero al menos habremos establecido una barrera psicológica para esos mismos competidores. Algo que tienen, y mucho, en cuenta los posibles inversores, que suelen apostar por la innovación.
  • En los tiempos en los que vivimos, una empresa no tiene presencia si no cuenta con una página web, sin importar el sector al que nos dediquemos y el tipo de producto que estemos comercializando. Además, puede proporcionarle información adicional a los inversores, ya que esta va a ser la primera búsqueda que van a realizar sobre nuestra empresa.
  • Por último, y quizá lo más importante es saber vender nuestra idea, hacernos ver, creando una sólida red de contactos… Es importante dejarse ver en seminarios, foros, jornadas, cámaras de comercio, etc. Hacer todo lo que podamos para dejarnos ver.

En definitiva, lo que todo inversor busca es que los beneficios logrados por renunciar a una parte de su capital por un tiempo determinado supere al coste de oportunidad de invertir ese dinero en otro producto u empresa. En la medida que seamos capaces de maximizar esta variable, menos problemas tendremos a la hora de atraer inversiones sólidas.

En Pymes y Autónomos | Aumenta la inversión del capital-riesgo
Imagen | StockMonkeys.com

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