
Muchas empresas lo están pasando mal y no están en ninguna disposición de contratar, ello es cierto, pero también las hay de otras (y son muchas más de las que parecen) que ya no simplemente sí que están en disposición de contratar, sino que están en la necesidad de crear empleo, de contratar, y el actual marco la desincentiva y pone muy difícil, ¡y eso es un escándalo!
Más parados que nunca en nuestro país, una situación para muchas personas desesperante, pero trabas y más trabas a facilitar la contratación, y trabas y más trabas a facilitar el dinamismo en el mercado laboral, ¿quién entiende eso? Yo no, sin duda.
Sindicatos y trabajadores que se quejan de que hay mucho paro y de que la situación es muy malita, pero sindicatos y trabajadores que se niegan a facilitar las cosas para que contratar (y despedir) no signifique poner una soga al cuello en el empresario, y que al contrario signifique permitir desarrollarse y crear riqueza.
En definitiva, mucho corralito defendiendo sus supuestos derechos e intereses, pero eso sí, viendo bien que se pisotee los derechos e intereses del perverso empresario, a este que lo degüellen, que más da, ¿no? Pues no señores, o bien esto cambia y se facilitan las cosas o como dije una vez, de tanto exprimir a la gallina que les da los huevos para comer, al final la van a matar y se van a quedar sin gallina y sin los pocos huevos que esta puede ya poner.
En Pymes y autónomos | ¿Puede un autónomo cobrar el desempleo o paro?
Imagen | Andres Rueda
Comentarios
¿Te das cuenta, Castillon, que estás siendo políticamente incorrecto?. Al parecer, en este momento, todos los empresarios son señores gordos, vestidos de frac, con chistera, monóculo y fumando puros que encienden con billetes de cincuenta euros. Parece mentira que esta idea, que aparecía en los dibujos de los periódicos del siglo diecinueve y principios del veinte, siga vigente. No hemos aprendido nada. Jóvenes que han pasado por la Universidad, pero que la Universidad no ha pasado por ellos, apoyan esta idea. Una gran parte de la población de España se siente de una izquierda, casposa, retrógrada e irracional. Nada de socialdemocracia. Apoyan tesis que le harían sudar frío al mismísimo Stalin. Defensores de la ley del embudo que se les llena la boca de igualdad. Paro, que se me está yendo la boca.
Desde luego que no todos los empresarios son defendibles, de hecho, yo con el último que estuve, no merecía ni el aire que respiraba. Pero lo gracioso es que los empleados que más se definían como de izquierdas, eran los que más doblaban la cerviz, y sin embargo yo, que estoy en sus antípodas ideológicas, empecé a defender mis derechos y terminé en la calle. Mucha boca pero pocos huevos.
Los buenos emprendedores son gente que exponen, sin ningún respaldo, sus bienes, su tiempo y su conocimiento. Se juegan el tipo todos los días y nada les respalda. Más bien al contrario, todos se suben a sus espaldas. En el momento que se te ocurre montar una empresa, empiezan a saltar sobre ti el ayuntamiento, la diputación, la autonomía, el estado, los derechos de tus empleados, los derechos de tus suministradores, los derechos de tus clientes, el banco, y Rita la churrera, que pasaba por allí. Y con todo eso a la espalda, te toca ir a paso ligero por el desierto no vaya a ser que la ruina te alcance a ti y a toda tu familia. Evidentemente no estoy hablando de grandes empresarios, estoy hablando de autónomos y pequeñas empresas que son los que forman la mayoría de los generadores de empleo, y que curiosamente son los más pisoteados.
Una somera variación en las reglas del juego, harían que el problema del paro se fuera difuminando, algo tan sencillo como dejar respirar a los autónomos. Si cada uno de ellos contratara a una sola persona, ya estaríamos en el buen camino. Facilitar la contratación, que no suponga un lazo donde el nudo gordiano parece el nudo que hacemos en los baberos a los bebés. Descargar de impuestos, por lo menos hasta que se tengan beneficios, que por lo general empiezas a pagar meses antes de poder trabajar. Menos subvenciones discrecionales. Financiación, que los bancos sólo te dejan dinero si demuestras que no te hace falta. La última vez que pedí dinero a un banco tuve que demostrar que tenía diez veces esa cantidad. No creo que esté pidiendo utopías, simplemente, algo lógico, cosa que en los políticos actuales no ha sido la norma. Como decía mi padre, si algo es lógico, no lo van a hacer. He dicho.
Buenos días ariasdelhoyo,
Excelente comentario.
Jeje, sí, soy consciente de que soy políticamente incorrecto, en realidad no es nada nuevo en mí, estoy acostumbrado a ir contracorriente.
Sí, es cierto, lamentablemente parece ser que en este país la mentalidad es más retrograda y de izquierdas rancias que incluso la de los países que teóricamente deberían ser así. Lo más curioso de todo, es que ellos, los grandes “demócratas”, los grandes defensores de las “libertades públicas” y de los santos “derechos”, son los primeros que se pasan la democracia, las libertades y los derechos por el aro, pues son los primeros que quieren imponer (que no exponer) sus ideas.
Y es que no nos engañemos, parecen mayoría, pero no lo son, y sino, ¿por qué siempre son residuales?, ¿por qué nunca ganan unas elecciones (o de no creer en ellas, ¿si tan mayoría son por qué de ningún modo actualmente se impone actualmente su modelo?) democráticas?, ¿por qué aunque se creen mayoría la gran mayoría les rechaza?
Saludos,
CASTILLON
Hola Jordi, soy Germán.
Estoy pensando seriamente, dejar de ir a contracorriente, porque, mientras los que así actuamos nos estamos quedando delgaditos de tanto esfuerzo, vemos que los que se dejan llevar pasan en sentido contrario gordos y orondos. Habrá que ampararse bajo una bandera tricolor y patear la calle en todos los quinceemes para que con un poco de suerte, terminemos en un coche oficial y pisando moqueta.
Hola Germán,
Bien, sabes que yo no soy de los que piensan en “patear” las calles, ni defiendo ni mucho menos a los “quincemes”, pero allá cada uno (sin entrar a valorar que se quiera imponer y no exponer como he dicho, y sin entrar a valorar que los “quincemes” coartan la libertad de los que no piensan como ellos y sufren sus acciones) con su elección para pretender conseguir lo que desea.
Por cierto, yo soy de los gordos y orondos (incluso literalmente), y no de los que se quedan flaquitos y sí que soy de los que a pesar de ser gordo y orondo va contracorriente...pero en otra contracorriente (en muchos temas) de la que propones tu, creo yo.
Lo de la bandera tricolor en mi caso en contra de la monarquía sí, en favor de las izquierdas no. ¿Coche oficial y moqueta? Ni bueno ni malo, lo curioso es que los que más critican eso (las izquierdas), sean los primeros que se desviven por ocupar el cargo. Y es que ya se sabe, todo comunista y/o personas de izquierdas lo es mientras tiene que pedir dinero, el día que tiene que darlo, el día que tiene aunque sean dos simples ceros en su cuenta corriente, ese día es derechas, o liberal (que no de derechas al uso tradicional) como yo.
Saludos,
JORDI
Todo mi último comentario era como una parábola. Porque si yo soy delgadito también soy obispo de la Seo de Urgel.
Mi opinión es que la gente que defiende el proteccionismo con los trabajadores no se ha dado cuenta de que en los tiempos que corren esa protección no puede recaer en gran parte sobre la empresa, tal y como pasa hasta ahora. Demostrado queda que eso afecta gravemente no solo al paro si no a la calidad de la contratación. De echo, parece que en otros paises tienen aun más protección a los trabajadores y unos costes de despido mucho menores lo cuál demuestra que es posible (sobra decir que tienen menos paro)
Por otra parte, los defensores del despido libre no se dan cuenta de que (entre otras cosas) eso disminuye la confianza de los consumidores y por lo tanto el consumo, lo cual destruye empresas.
Entre los costes de despido desproporcionados y el despido libre hay una solución intermedia que, como en la mayoria de los casos, parece la mejor.
Te haría una puntualización. En España, el despido es libre. Lo que pasa es que cuesta dinero. Si un jefe te quiere despedir, lo hace, si se declara improcedente tienes dos opciones, volver o que te pague. A ver quién tiene ganas de volver a un sitio de dónde te han echado, salvo que la vayas a liar parda.
De todas formas, hay que buscar la manera de que el trabajador esté protegido frente a empresarios estúpidos y viceversa. Porque tiene guasa que estés trabajando en una empresa donde ves que el jefe esté continuamente tomando decisiones absurdas, gastos desorbitados y veas peligrar tu puesto de trabajo y no puedas hacer nada. Sin embargo el empresario cuando algo no le cuadra manda a paseo a un puñado de gente y ya le salen las cuentas.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect