Compartir
Publicidad

Vacaciones ilimitadas si cumples objetivos, una utopía que funciona en muchas empresas

Vacaciones ilimitadas si cumples objetivos, una utopía que funciona en muchas empresas
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

En España las vacaciones están reguladas en el Estatuto de los Trabajadores. 30 días naturales al año es el mínimo estipulado, que se puede mejorar en función del convenio colectivo del sector. Pero en hay empresas que proponen a sus empleados vacaciones ilimitadas si cumples objetivos. Puede parecer una utopía, pero en muchos casos funciona.

Claro que hay ciertos límites. Es necesario que no se dejen tareas pendientes y los jefes o responsables consideren que las circunstancias lo permiten. Esta puede ser la clave, porque en función del tipo de jefe que tengamos, puede que nunca sea las circunstancias favorables como para tener esas vacaciones que se han ganado por objetivos.

Porque este modelo está muy ligado a la cultura del alto rendimiento. Implica en muchos casos hacer un sobreesfuerzo, arrimar el hombro cuando vienen picos de trabajo. Algo que no casa especialmente con la cultura de presentismo que podemos encontrar en muchas organizaciones en España.

Tampoco con la cultura de vida social y paseos por los pasillos de la empresa. De estar en el trabajo en lugar de estar trabajando. No se trata de hacer más horas, se trata de mejorar la productividad, ser capaces de entregar un proyecto a tiempo, poder concentrarse para sacar las tareas adelante, etc.

Implantar este modelo en España implica una mejora de esos 30 días naturales. Más facilidad para conciliar, porque estos días de vacaciones que se han ganado por objetivos se dedican a pequeñas escapadas, pero también a resolver temas domésticos, personales, etc. Si tienes más días de vacaciones no te importa perder uno para este tipo de asuntos.

Sin embargo en determinadas empresas puede ser complicado de implantar. En un sector de servicios, donde la atención al público implica la presencia del empleado puede ser complicado. Especialmente en el sector del turismo, donde la temporada baja en muchos casos se despide al empleado o son fijos discontinuos en el mejor de los casos.

En otros puede favorecer el presentismo para lograr esos objetivos planteados y distorsionar el objetivo final, que no es otro que mejorar productividad y a la vez favorecer el descanso del personal, para que tanto empresa como empleados salgan ganando con este sistema.

Imagen | rawpixel

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio