
Ayer, la profesora sueca Anita Nyberg expuso en una conferencia en San Sebastián que el camino efectivo para la integración de la mujer en el mercado laboral para por conseguir la igualdad efectiva de trato entre hombres y mujeres en aspectos como los derechos de las bajas maternales eliminaría de facto la discriminación laboral de la mujer. En este sentido, si un hombre y una mujer tuvieran los mismos derechos, no existiría la discriminación intrínseca que existe a la mujer por el riesgo que tiene un embarazo a efectos económicos, dado que ambos tendrían los mismos derechos frente a una baja maternal.
Ya comenté en estas mismas páginas cómo la discriminación positiva que tiene la mujer en referencia a las bajas maternales perjudica su integración y aunque el camino para eliminar esta discriminación sea una igualdad real y efectiva, a efectos prácticos, en las empresas españolas, esta igualdad de facto puede ser letal si no se cuenta con el suficiente apoyo institucional y el cambio de mentalidad de los propios trabajadores.


Tal y como nos anunciaba
La