
En épocas de crisis como la actual, muchos trabajadores tienen serios problemas para llegar a final de mes y los anticipos de nómina son cada día más frecuentes. En esta tesitura, la empresa tiene que cubrir dos vertientes si sus trabajadores le solicitan un anticipo, dado que la tesorería de la empresa hay que reajustarla y el trabajador puede estar pasando una situación económica bastante precaria si tiene que recurrir a un anticipo.
A nivel legal, el anticipo es un derecho que se contempla en el Art 29 del Estatuto de los Trabajadores, pero este derecho de anticipo se fija sobre el trabajo ya realizado y no puede convertirse en una norma habitual que rompa el esquema habitual de pago de salarios. Este tipo de anticipo, sólo considerará un porcentaje de la nómina trabajada y no cobrada.



