
Tal y como ha desvelado hoy el Ministro Luis de Guindos a micrófono abierto ante el comisario europeo en materia económica Olli Rehn, la reforma laboral que aprobará el gobierno mañana reducirá drásticamente las indemnizaciones por despido. Esta modificación regulatoria, que habrá que contemplar junto con el resto de movimientos que se producirán en la legislación laboral, tiene como objetivo dinamizar el mercado de trabajo, pero, me pregunto si con medidas de este tipo se conseguirá el objetivo deseado.
Al ser más ‘barato’ despedir es cierto que aumentarán las contrataciones indefinidas, pero a corto plazo tendrá un ‘efecto expulsión’ en el mercado de trabajo, porque muchas empresas se encuentran inmersas en un proceso de ajuste de plantilla, por lo que animará a estos empresarios a acelerar su proceso de ajuste, lo que motivará nuevos incrementos en la tasa de desempleo.
A pesar de las consecuencias tan lesivas que tendrá a corto plazo, es posible que sus bondades superen a sus perjuicios, al menos en dos grandes ámbitos:
En Pymes y Autónomos | Abaratar el despido es fundamental para reactivar la actividad económica
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