A sus 90 años, Amancio Ortega sigue figurando entre las personas más ricas del mundo, con un patrimonio en torno a los 140.000 millones de dólares, según Forbes. Mucho menos conocida que esa cifra es una confesión personal del fundador de Inditex. En una conversación con la periodista Covadonga O'Shea explicó que abandonó los estudios porque empezó a trabajar siendo muy joven y que, después de tantos años, lamenta especialmente no haber aprendido inglés.
Dejó los estudios y empezó a trabajar con 14 años
Ortega nació el 28 de marzo de 1936 en Busdongo de Arbas, León, en una familia humilde. Su padre era ferroviario y la familia terminó trasladándose primero a Tolosa, en Guipúzcoa, y después a Galicia. Con 14 años dejó los estudios para empezar a trabajar como recadero en la Camisería Gala de A Coruña. Más tarde pasó por La Maja, otro comercio textil donde siguió aprendiendo sobre tejidos, confección y ventas. Allí conoció además a Rosalía Mera, que sería su primera mujer.
La periodista Covadonga O'Shea conoció a Ortega en 1990, cuando viajó hasta Arteixo para entrevistarlo. Aquella relación profesional se prolongó durante décadas y terminó dando lugar al libro Así es Amancio Ortega, el hombre que creó Zara. Según relató entonces el empresario, "no tenía tiempo para estudiar porque trabajaba las 24 horas del día. Lo que más siento después de tantos años es no hablar inglés". Y había una carencia que sí lamentaba: no hablar inglés.
La solución que encontró fue aprender de otra manera. Ortega explicaba que "el resto lo voy supliendo a base de escuchar mucho" y de aprender de las personas que tenía alrededor.
De un pequeño taller a Inditex
La trayectoria empresarial empezó a tomar forma en 1963, cuando Ortega inició su actividad de fabricación textil. En 1972 creó Confecciones GOA, nombre formado a partir de las iniciales de Amancio Ortega al revés, dedicada a fabricar batas y albornoces. Tres años después, en 1975, abrió la primera tienda Zara en la calle Juan Flórez de A Coruña. En 1985 se constituyó oficialmente Inditex y en 1988 llegó la primera tienda fuera de España, en Oporto.
Cuando O'Shea acudió a Arteixo en 1990, la expansión internacional ya estaba en marcha. Ortega resumió entonces su forma de entender el trabajo y la empresa defendiendo la importancia de trabajar con pasión y de no confiarse. Entre sus reflexiones también aparece una de sus frases más conocidas: "Hay que arriesgar".
Hoy, la historia ha dado unas cuantas vueltas. A través de Pontegadea Inversiones, Ortega ha convertido buena parte de los dividendos de Inditex en inversiones inmobiliarias. En lo que iba de 2026, había destinado más de 1.302 millones de euros a cuatro operaciones, con una cartera cercana a 132 activos repartidos entre 13 países. La última adquisición citada por El Blog Salmón era un complejo de oficinas en París valorado en 850 millones de euros. La operación y el resto de las compras inmobiliarias muestran hasta qué punto ha cambiado la escala de sus negocios.
La gestión de Inditex, por su parte, está ahora en manos de su hija Marta Ortega, que asumió la presidencia en abril de 2022. Amancio Ortega controla alrededor del 59,29% de Inditex a través de Pontegadea y Partler. Y hay otro detalle curioso sobre su vida profesional: cuando tenía 72 años empezó a llegar a la oficina a las once en lugar de a las nueve, después de hacer ejercicio y desayunar con amigos. Para alguien acostumbrado a decir que trabajaba las 24 horas del día, tampoco parece un cambio menor.
Imagen | GTRES, Unsplash (M. Rennim)
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