
Decía un tabernero de un pequeño pueblo que el dueño del mesón duerme con un ojo mientras con el otro vigila el cajón. Es muy cierto, un empresario, duerme con un ojo mientras con el otro vigila la marcha del negocio. El problema comienza cuando no duerme con ningún ojo.
El sueño necesidad básica para todos y cualquier problema que tengamos, pequeño o grande, hace que éste se resienta. Gozar de un buen descanso es vital para desempeñar saludablemente y con energía nuestro trabajo y vida cotidiana. Ahora bien, el problema viene cuando se nos va el sueño por factores externos un día si y otro también.
