
Desde siempre el sector del juego y del azar ha sido uno de los sectores que más regulados está (y uno de los sectores que más pingues beneficios aporta a las arcas de las administraciones públicas) y en la actualidad afronta una nueva regulación, no lo entiendo (lo entiendo sólo para actualizarla, no para regularla aún más).
Y no lo entiendo por un doble motivo, pues por una parte una persona como yo que propugna la máxima desregulación posible de cualquier ámbito y sector empresarial no entiende que se generen cortapisas al desarrollo de cualquier empresa. Y segundo porque creo en la libertad individual del ciudadano de hacer lo que le venga en gana con su dinero, su salud y su vida, y en el ámbito del juego y de los negocios relacionados con él no es menos.

