
En las últimas semanas se está hablando largo y tendido sobre la posible modificación en el calendario de los días festivos para convertirse en una prolongación de los fines de semana y no interfieran en la producción ni la productividad de las empresas, que como consecuencia de una semana ‘baldía’, como ha sucedido en el reciente puente de la Constitución, se paren los ciclos de producción de las empresas y los proyectos en curso.
Aunque estoy plenamente convencido de que sería una buena medida (una más) para aumentar la productividad de las empresas, hay que tener en cuenta que una decisión de este tipo también tiene sus colaterales, afectando a algunos sectores de nuestra economía, que en ausencia de los puentes festivos pueden notar un deterioro de su volumen de negocio, analicemos algunos ejemplos:
Como pueden comprobar, los puentes festivos forman parte de nuestra cultura, y cualquier actuación que se tercie tiene sus consecuencias. Bien es cierto, que en este tipo de decisiones es fundamental sopesar los beneficios y los costes que tendría la medida, y aunque globalmente, estoy de acuerdo con sus beneficios en cuanto a la producción y productividad de la mayoría de los sectores de actividad hay que tener en cuenta sus colaterales.
En Pymes y Autónomos | Quitar los puentes del calendario laboral o no quitarlos es una medida para mejorar la productividad
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