Sigue a Pymesyautonomos

auditoría.jpg

En el mes de julio miles de empresas depositan sus cuentas anuales en el Registro Mercantil. Muchas de ellas son pymes, que no tienen obligación de presentar cuentas auditadas. Sin embargo otras sí deben observar esta exigencia. A todos suena el término auditoría de cuentas, sobre todo hoy en día que el vocabulario financieros está a la orden del día en la información económica. Pero no todo el mundo conoce con mayor detalle en qué consiste una auditoría.

Se entenderá por auditoría de cuentas la actividad que consiste en revisar y verificar las cuentas anuales o cualquier otro documento contable o estado financiero. El auditor analiza la información económico-financiera a fin de emitir un informe que exponga si esa información es fiable o no. En definitiva, el auditor es el encargado de detectar los posibles errores u omisiones, involuntarias o no, que contenga la información económica destinada a hacerse pública mediante el depósito de cuentas.

Si las cuentas anuales son la expresión del estado en que se encuentra una empresa, la pericia contable puede contribuir a que ese estado parezca más o menos saludable. El resultado de la auditoría confirmará o corregirá estos términos mediante dos documentos: la carta de recomendaciones y el informe.

El informe es un documento de carácter público que contiene los siguientes elementos:

  • El título.
  • La identificación de quienes lo encargaron (normalmente los socios de la empresa o los administradores),
  • El párrafo de alcance, donde identifica los estados financieros analizados, la fecha y el periodo.
  • El párrafo comparativo. Si se hubieran auditado las cuentas del año anterior, pondrá de manifiesto si el mismo auditor fue el encargado de ello.
  • El de énfasis, donde pone de manifiesto los hechos observados que considera de relevancia o de especial importancia.
  • El párrafo de salvedades, en el que el auditor manifiesta que existen reparos en relación a determinada información financiera.
  • El párrafo de opinión, que muestra el juicio final del auditor respecto a las cuentas analizadas y determina si demuestran la imagen fiel de la situación financiera de la empresa (pasivo del balance), del patrimonio (activo del balance), de los resultados de las operaciones (cuenta de pérdidas y ganancias), de los recursos obtenidos y aplicados durante el ejercicio (cuadro de financiación). También dirá si las cuentas contienen información suficiente para su adecuada comprensión.

Existen cuatro tipos de opinión en auditoría: la opinión favorable, que manifiesta el acuerdo del auditor con el contenido; la opinión con salvedades, que muestra un acuerdo general, pero con reservas; la opinión desfavorable, mediante la cual se muestra desacuerdo con los estados financieros y se afirma que no reflejan adecuadamente la situación económico-financiera de la sociedad auditada y la opinión denegada (abstención de opinión), que es la manifestación de existencia de incertidumbres o de limitaciones que impiden la elaboración de un juicio.

La carta de recomendaciones, como su nombre indica, incluirá ajustes y reclasificaciones recomendados sobre las cuentas anuales formuladas.

En Pymes y Autónomos | La administración de la empresa en el procedimiento concursal
Imagen | RocketRaccoon

Deja un comentario

Ordenar por:

0 comentario