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Ministerio de humor

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Llevo meses pensando en la creación de un Ministerio de Humor. Tendemos a adornar con un halo de prestigio a las caras serias,los rictus tensos y las parrafadas repletas de eufemismos que,normalmente, esconden noticias negativas. ¿Puede un ser humano sobrevivir a toda esta información por parte de políticos y medios de comunicación, sin caer en una profunda depresión? Sube a un autobús y observa los rostros de tus compañeros de viaje. Definitivamente la crisis emocional se ha asentado.

La risa, o el pensamiento lateral ocupan el último puesto en nuestras prioridades, y no digamos en las de los organismos que dirigen el país, empresarios, etcétera. “El humor es una cosa muy seria” y añadiría: necesaria. España siempre es observado desde fuera como un país de gente que camina por la calle bailando sevillanas, tomando una cerveza en las terrazas , tirados en las playas tostándonos al sol.

Cuando en realidad somos seres depresivos y, ahora más que nunca tenemos motivos. Pero en el problema está la solución. ¿Qué mejor que tener a millones de ciudadanos apáticos para bombardear con nuevos recortes o subidas de impuestos? ¡La pasividad no les dejará ni protestar!

Algunos humoristas,cómicos y artistas del humor han creado el Instituto Quevedo del Humor. ·“Los miembros del Consejo se proponen impulsar desde la nueva institución, que echa andar este año, la investigación del humor mediante la consolidación de actividades docentes a nivel de grado, postgrado y formación continua, así como aumentar la difusión social del humor a través de los medios de comunicación.“citaba el diario ABC

En absoluto soy partidaria de reír y mirar a otro lado, sino de dejar los pensamientos negativos aparcados y reflexionar. Las carcajadas liberan endorfinas, nos sentimos mejor y podemos pensar con mayor claridad. ¿Acaso es mejor levantarse cada mañana con el ánimo por los suelos? ¡No! Así pocas ideas se nos van a ocurrir para mejorar nuestra situación laboral, incluso personal. Ya existen terapias para paliar la depresión mediante la visualización de comedias. Más serotonina y menos negatividad debería ser el lema del hipotético ministerio.

Durante nuestra formación nos enseñan algunas materias que no nos sirven para desenvolvernos en el día a día. Lo más importante no se imparte en las aulas: cómo relacionarse con los demás, mejorar las habilidades emocionales y sociales; sino que nos llenan de datos, nos abren las puertas y nos dicen: “ahí está el mundo, enfrentaos”.

¿Acaso es una locura aprender a tener sentido de humor, como hemos aprendido a sumar y restar?

Tal vez, sólo tal vez esta sociedad despertaría si la inteligencia que se demuestra al reírse de uno mismo y de su entorno, no dejara paso a aquellos que pretenden convencernos de que somos una generación perdida, entre valerianas y prozac.

En Pymes y Autónomos El asesor Maus contra el rumor misterioso [Humor],Vamos a contar mentiras [Humor]

Imagen Candleshoe

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