Conciliación bancaria: ¿por qué tu pyme debería hacerla?

Conciliación bancaria: ¿por qué tu pyme debería hacerla?
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La conciliación bancaria es uno de los procesos empresariales más importantes, especialmente desde el punto de vista de la tesorería. Básicamente, sirve para comprobar que la información contable de la empresa se corresponde con su reflejo en las cuentas bancarias de la sociedad.

La conciliación bancaria: ¿cuál es el proceso?

El proceso es sencillo de entender: una empresa va registrando las operaciones comerciales en sus libros contables, hasta que llega el momento del pago. En ese momento, la empresa da la orden del pago al banco, pero no tiene constancia en sus cuentas bancarias que se hayan producido, de manera que no puede conciliar las cuentas.

Solo cuando llega el extracto bancario con todos los movimientos es cuando se produce la conciliación bancaria. Estos extractos, que normalmente la empresa recibe en su ERP a través de diferentes estándares, fundamentalmente la norma o el cuaderno 43, se integran en estos sistemas y confirman (concilian) el pago de las transacciones empresariales.

¿Por qué es importante la conciliación bancaria?

La conciliación bancaria es un proceso esencial en las modernas estructuras empresariales. En su actividad diaria, la empresa va contabilizando todos los apuntes, pero no siempre estos cuadran con la realidad.

Por un lado, porque existe un plazo de tiempo en el que se registran las partidas en la empresa y en el banco donde los saldos no suelen coincidir; además, la propia aplicación del criterio del devengo en la contabilidad de las empresas que se diferencia con el criterio de caja de las cuentas corrientes, hacen que los saldos puedan ser muy diferentes.

Por eso, el principal objetivo de la conciliación bancaria es asegurar que todos los apuntes contables están correctamente reflejados en el saldo bancario de la sociedad y que no se han abonado en otra cuenta. Además, sirve para detectar tanto los depósitos contabilizados que no han reflejado esta información en el banco como aquellos movimientos que no han sido contabilizados.

La conciliación bancaria constituye, por tanto, un elemento imprescindible para mostrar la imagen fiel de la compañía en lo que a tesorería se refiere. De hecho, gracias a los modernos protocolos de comunicación empresariales, este proceso se ha automatizado para evitar errores humanos y evitar perder tiempo en ello.

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