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El efecto Hippo y las reuniones de trabajo

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El hipopótamo es un animal aparentemente simpático. De apariencia bonachona. Y, sin embargo, lo que la mayoria de la gente no sabe es que se trata de uno de los animales más fieros, más mortíferos, que existen. Vamos, que unos se llevan la fama, y otros, como es el simpático hipopótamo, carda la lana. Las (nos) mata callando.

Pues igual de mortal, de peligroso, a la par que discreto es el llamado efecto Hippo en las reuniones de trabajo. Cuando este Hippo ataca, la reunión puede darse por muerta en muchas ocasiones, especialmente si de lo que se trata es de obtener ideas novedosas, de generar debate, de involucrar a los miembros del equipo, etc...el Hippo se merienda todo esto, y luego se fuma un puro.

¿De que Hippo hablamos?

Por Hippo entendemos la opinión de la persona mejor pagada del equipo (The Highest Paid Person's Opinion), que suele coincidir con el jefe o con las vacas sagradas del grupo, del equipo. Cuando este se manifiesta su opinión atemoriza a los miembros menos veteranos del equipo, a los inferiores jerarquicamente, y se asume como buena la opinión de la estrella, del sheriff del grupo. Por no hablar de cuando se dedica a dudar o a machacar las de los demás. Adiós a la innovación, adiós a la oportunidad para que se incorporen nuevos valores a la reflexión, etc.

Reconozco que, en ocasiones, los grupos cuentan con sus propio escalafón dejando al margen el de los ingresos. No en todas las empresas el mejor pagado es la voz cantante, especialmente en estos tiempos de escalas salariales duales. Pero, en todo caso, siempre habrá una jerarquía, basada en el dinero, en los cargos,en la antigüedad o en la mera capacidad de liderazgo reconocida por el equipo que, de un modo u otro puede condicionar del modo descrito este tipo de dinámicas.

¿Soluciones? Me parece interesante la de P&G. Proponer que el turno de intervenciones vaya de más a menos junior, y que cierre el macho alfa, que digamos, el jefe, el veterano, con las conclusiones. Se logra así que todos aporten, y que se involucren en estas tareas, reforzando el sentimiento de pertenencia. Es una buena idea y creo que os puede resultar útil. Pero hemos de ser conscientes de dos problemas inherentes a la misma.

  • No es una varita mágica. Somos humanos, y sabemos, en muchas ocasiones, cuales son las opiniones dominantes, lo que piensan los jefes, mucho antes de entrar en la reunión. En organizaciones donde el valor fundamental sea la fidelidad por encima de la transparencia, la eficacia, la creatividad, no es de extrañar que, aún de otro modo, la reunión este mediatizada por lo que se considera como políticamente correcto. La estrategia citada no es el Bálsamo de Fierabrás. La clave esta en la cultura de empresa.

  • Este tipo de intervenciones permite que, los veteranos que se hayan anquilosado, vivan plácidamente. Nunca quedarán en evidencia, se aprovecharan de alguna manera de las ideas de los nuevos, no les generará ningún tipo de tensión competitiva. Se puede llegar a morir de éxito con tanta integración.

Vía | CERKDTI Enlace | Video original en Youtube

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