
Lo prometido es deuda, así que tal y como le he prometido al amable comentarista (de mi artículo anterior en esta tribuna) muri, el cual me he propuesto hablar de la imagen que ha de mostrar ante los clientes un representante comercial, en este artículo voy a exponer la que para mi es la mejor forma de presentarse a los clientes en una visita comercial.
Para empezar hemos de tener presente que vendamos un producto o servicio, vendamos un producto de alta gama o de bajas prestaciones, en definitiva vendamos lo que sea, lo primero que ve un cliente y que vendemos es nosotros mismos, nosotros somos la primera carta de presentación al cliente de los productos o servicios que le ofreceremos posteriormente.

No sólo las cadenas de restauración rápida, inmobiliarias, servicios financieros o salones de estética crecen con las franquicias. El lujo también. Porque lo interesante del lujo no es el producto en sí, sino la distinción de poseerlo. Y porque los establecimientos que ofrecen este tipo de productos, sean del sector que sean, reunen unas condiciones que los hacen únicos.