
Me remonto al año 2000. Una empresa consiguió engañarme como un chino. Pagué por unos trabajos tres veces más que la cantidad que me hubiera cobrado la empresa más cara del sector y zona geográfica.
A esto se le llama pagar la novatada, nuca mejor dicho, protesté una vez finalizados los trabajos y la empresa en cuestión me dijo que “las condiciones aceptadas en un principio eran las condiciones”. No soy rencoroso, pero desde aquel día se la juré a esta empresa. Cosas del destino que pasados unos años han pagado la jugada, y mucho más caro.

