
Ayer se supo que la empresa del sector de la alimentación, Panrico, había llegado a un acuerdo con el Ministerio de Trabajo para conseguir cubrir puntos fundamentales que hay descritos en el Estatuto de Trabajadores Autónomos.
Es una simple noticia, pero empieza a verse reflejada la validez legal de todos los acuerdos por los que los autónomos de nuestro país llevan luchando por mucho tiempo y que esperamos que empiecen a ser suscritos de forma más generalizada por grandes empresas.

Desde siempre ha sido la “pausa del bocadillo”. Ese tiempo para descansar, tomarse un café o, sencillamente un respiro, es un derecho de todos los trabajadores. Es la propia empresa quien debe determinar el periodo máximo de disfrute de este derecho pero hay unos mínimos que son los que establece el Estatuto del Trabajador. La retribución de la pausa del bocadillo depende de lo que disponga el Convenio Colectivo correspondiente. Si se considera tiempo efectivo de trabajo será renumerado.