
Todo el mundo miente, dice el Dr. House en cada uno de sus episodios. Y yo le añado y más se exagera, sobre todo cuando hablamos de habilidades, aptitudes y conocimientos accesorios en los curriculums.
Es por ello, que debemos proveernos de una tabla de equivalencias entre los términos más usados comunmente a la hora de evaluar con más objetividad que el aspirante al puesto sus potenciales laborales. Veamos algunos ejemplos prácticos aplicados a los idiomas:
- Nivel básico; Equivale a que sabe que existe pero no le pidas siquiera que diga “Hola” en el idioma seleccionado.
- Nivel medio; no tiene ni idea del desarrollo de una conversación o traducción de un texto, pero San Google proporciona una ayuda inestimable que nos puede sacar de más de un apuro.
- Nivel avanzado; en donde al menos es capaz de decir dos frases con más o menos coherencia pero con un acento de Cádiz o San Sabastian que no me veas.
