
En la entrada anterior de esta serie hemos visto como funciona el confirming. Aparentemente es algo muy bonito para el proveedor: el cliente te busca una solución para adelantar las cantidades, con el aval de un Banco, agilizando los procesos, y sin tener que vincularte a dicha entidad. Pero todo ésto, que puede ser aparentemente cierto, debe tener un motivo, una compensación o justificación. Una ventaja para otros que puede llegar a ser un inconveniente para nosotros.
Para empezar, e independientemente de otros motivos, uno de los principales para que una empresa ceda sus pagos a un Banco, con el fin de que este se los gestione por confirming, suele ser financiero. Si bien es cierto que deberá firmar pólizas y demás, también lo es que dicha política se enmarca dentro de la negociación empresa-banco, y que como veremos, dadas las ventajas que supone para el Banco, acaba repercutiendo en una mejora de condiciones generales para la empresa que cede pagos en confirming. Si no queda claro, lo repito. Los Bancos suelen mejorar las condiciones financieras a aquellas empresas que optan por pagar a traves de un confirming suyo, supone un paso muy importante en la vinculación con la entidad financiera. Pero es que además, esa mejora financiera se ve engrosada por la cesión de comisiones que el Banco suele pactar con su cliente. Esto lo veremos mejor desde la óptica del Banco.

