
Seguimos con la crisis y con la disyuntiva de recorte de gastos en los obsequios navideños materializados en las cestas navideñas o la cuestión de siempre sobre si organizar una cena navideña entre los miembros de la empresa o no.
Es obvio que es un gasto, pero la empresa como tal necesita una cohesión humana, un nexo común que refuerce el vínculo emocional y relacional entre sus miembros y aunque nunca son comparables las grandes y las pequeñas empresas, recordemos siempre que el gran activo de cualquier pyme es su capital humano.

