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El saldo comercial de la economía española se sitúa a la cola de la Unión Europea

El saldo comercial de la economía española se sitúa a la cola de la Unión Europea
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A pesar de las dificultades, la Unión Europea es un área comercial en expansión, y que según se ha publicado hoy en el diario Expansión tras la publicación de los datos comerciales de la oficina estadística comunitaria, Eurostat, el superávit global de los veintisiete miembros de la unión ha mejorado sustancialmente respecto al ejercicio pasado en 2.400 millones de euros.

Lo que confirma que formamos parte de un área comercial en crecimiento, que además de aumentar nuestro volumen exportador con nuestros socios comerciales, estamos consiguiendo abrir importantes vías y relaciones comerciales con otros países con un gran crecimiento poblacional y renta como son los países emergentes.

No obstante, al margen de lo positivo, si nos preguntamos cómo se reparte este superávit entre los miembros de la unión, los españoles nos llevamos una gran desilusión, porque junto a Francia, nos situamos en el vagón de cola con un déficit comercial de 31.500 millones de euros.

Mucho se ha hablado sobre el potencial que tiene el sector exterior como palanca de cambio y de solución de la crisis, pero en base a los datos, y en comparación con nuestro marco de comparación, somos la segunda economía que menos lo está aprovechando. Bien es cierto, que este resultado está enmascarado con un el gran volumen de importaciones que realizamos, debido fundamentalmente a la necesidad de comprar fuera productos energéticos, en los que no somos capaces de autoabastecernos, y que esto también lastra a la empresa española.

Pero, llegados a este punto me planteo: ¿somos un país con vocación exportadora? Aunque el saldo de nuestras exportaciones mejora cada año, nuestras importaciones tampoco paran de crecer, lo que resta logros al sector exterior, haciéndonos mucho más vulnerables que otras economías de nuestros socios europeos ante oscilaciones del tipo de cambio y de los precios de determinadas materias primas, dificultando en consecuencia la consecución de un clima de estabilidad y crecimiento sostenido de nuestro sector exterior.

En Pymes y Autónomos | La necesidad de orientar nuestro negocio hacia el exterior Imagen | garunaborbor

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