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Sistema operativo dual: Windows y Linux instalados en un equipo (II)

Sistema operativo dual: Windows y Linux instalados en un equipo (II)
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Ayer estuvimos viendo alguna de las ventajas del sistema operativo dual: Windows y Linux instalados en un equipo y como este tipo de instalación nos daba una mayor flexibilidad, mayores funcionalidades y facilitaba la transición en el cambio de sistema operativo en la empresa. Pero quedaron por analizar alguno de los inconvenientes que nos generará tener dos sistemas operativos instalados.

En primer lugar y como resulta evidente el costo de administración, ya sea material o de tiempo aumentará. Lógicamente tener dos sistemas operativos exigirá estar atento a actualizaciones de cada sistema, aunque en mi opinión este coste se compensa sobradamente ante la tranquilidad de poder seguir trabajando cuando por cualquier motivo uno de los dos sistemas se corrompe.

Otro punto en contra es que para cambiar de sistema operativo tenemos que reiniciar el equipo y elegir en el gestor de arranque el sistema que necesitamos. Este es un punto a mejorar dado que no es muy flexible. Una alternativa que podríamos utilizar es virtualizar un sistema operativo dentro de otro y de esta forma no necesitaríamos reiniciar para cambiar de sistema.

Otra cuestión que puede ser complicada para realizar el cambio es el tema de las particiones. Ambos sistemas operativos tienen que tener particiones distintas, si además queremos una partición de datos lo recomendable es particionar nuestro disco duro antes de realizar la instalación del Linux. Si no queremos tocar las particiones, algunas distribuciones disponen de una opción para instalar Linux como si de un programa de Windows se tratara. Es una opción menos eficaz pero que nos permitirá hacernos una idea bastante fiable de como funcionará el sistema dual.

Por último, uno de los problemas de Linux es encontrar controladores para determinados periféricos que se salen un poco de lo común, es decir, como pueden ser una determinada impresora profesional o un plotter. En dispositivos de propósito general no existirán estos problemas pero para periféricos muy concretos es conveniente saber que pueden surgir problemas. En este tipo de equipos dedicados no sería tan rentable instalar el sistema dual.

En definitiva se trata de acercar las distintas opciones de mejora en la productividad de nuestra empresa. El sistema dual tiene algunos inconvenientes como han quedado expuestos y algunas ventajas. Poner en una balanza y saber cual sale ganando es una cuestión de cada uno y el perfil de equipos y programas que maneja cada empresa. Esto decantará la balanza hacia uno u otro lado. Desde luego, si estáis pensando cambiar a una distribución Linux, pero todavía no estáis convencidos esta será una buena alternativa para probar con ambos sistemas simultáneamente y menos agresivo que un cambio radical.

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