“Tenemos detrás una inversión de 2 a 3 millones de euros”, explica Marcos Garcés. A ello se añade la incertidumbre de los precios y el clima.
Este agricultor y ganadero bañonense (Teruel) es de la cuarta generación en el sector. Entró en el mundo profesional entre 2010 y 2011. En su explotación tienen cereales, forrajes y leguminosas, además de porcino. Tres cuartas partes de la superficie agrícola están en ecológico.
En plena temporada de recolección, relata cómo trabajan de 7 de la mañana a 2 de la madrugada (incluido el fin de semana). Destaca una helada que provocó que en sus campos de trigo quedase “cero grano”. En cuanto a los servicios en el medio rural, destaca que necesita tener el coche en condiciones para ir a Zaragoza (hay que recorrer 110 km) en caso de que algún hijo esté enfermo.
Insiste en la necesidad de disponer de tierra asequible. También pide servicios rurales que ayuden a facilitar el relevo. Además, defiende que haya que acercar el mundo del campo a las aulas. También avisa de la desaparición de la clase media agrícola.
Las ayudas para incorporarse al campo
En Aragón, en la convocatoria de establecimiento de 2026, se ha establecido una prima mínima de 30.000 euros que se puede incrementar hasta los 85.000 euros. Esto dependerá de los diferentes supuestos que se puedan acreditar. Por ejemplo, se pueden sumar 5.000 euros por dedicación completa o 2.500 por ser mujer. Es necesario presentar un plan empresarial. Hay que cumplir con los requisitos de capacitación y responsabilidad de la explotación. Además, se admiten incorporaciones realizadas hasta 24 meses antes de solicitar la ayuda. El máximo se alcanza si se cumplen los supuestos que se establecen.
Otro camino es el que sigue Pedro Fernández. Ha realizado la vía de continuar una explotación en aparcería. En este tipo de contrato se da el derecho de uso de la finca. Se comparte la producción de acuerdo a lo que se acuerde. De esta forma no es preciso comprar las tierras. Las necesidades de financiación son diferentes (también se puede comenzar con una explotación cedida).
Además, hay que destacar la ayuda complementaria a la renta para jóvenes de la Política Agrícola Común (PAC). Esta ayuda está relacionada con el derecho a la ayuda básica (arts. 21 y 22 del RD 1048/2022). Es necesario haberse incorporado recientemente como responsable. También hay que cumplir con requisitos formativos. Se calcula por hectárea subvencionable (hasta un máximo de 100). Se puede percibir durante cinco años (incluida la primera campaña) siempre que se solicite cada año. Para las jóvenes agricultoras que tienen el control efectivo de la explotación, se incrementa en un 15 % respecto al valor medio regional correspondiente.
En Aragón, la convocatoria de 2026 de establecimiento ya está resuelta. El Gobierno autonómico anunció el 5 de agosto las ayudas (15.810.000 euros) para 253 personas. La cantidad media sería de 62.490 euros (no obstante, no sabemos cuánto se ha concedido a cada persona). Para los que han conseguido la subvención, ahora viene el plazo de ejecución. Es necesario que empiecen a desarrollar el plan empresarial en los 9 meses posteriores a la concesión de la subvención. Además, la actividad subvencionable deberá ejecutarse en un plazo máximo de 24 meses a partir de la fecha de la resolución del 4 de agosto.
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