
En un discurso dado por Sarkozy hace dos semanas, se presentaba una nueva tasa medioambiental que gravará la contaminación producida por los franceses. De esta forma, se pretende fijar el precio de la emisión de una tonelada de CO2 en 17 €. En España tenemos una figura similar en el impuesto de hidrocarburos, aunque con la diferencia de que los ingresos de este no van dirigidos a proyectos verdes, tal y como pretende la medida francesa.
Aunque muy criticada, la medida de Sarkozy me parece muy interesante. No es muy creativa, aunque creo que puede ser bastante efectista si se produce una reinversión adecuada de los ingresos (por ejemplo, en proyectos de I+D en materia de energías renovables). De forma similar, estuve considerando la posibilidad de si sería posible establecer una medida similar en nuestras empresas.
