
Adios a las tarjetas oro y platino. El poder adquisitivo y riqueza ya no se demuestra con estas tarjetas de crédito. Mastercard comenzó con el experimento de las tarjetas con diamantes en Dubai y ahora va a una nación que conformaba parte de la URSS; Kazajistán.
El invento consiste en incrustar en la propia tarjeta de crédito un diamante de 0,02 quilates, una cosita para andar por casa. Como contrapartida, el límite de crédito de esta tarjeta es de 50.000 dólares y esta Mastercard “si tiene precio”: 1.000 dólares.
