
Me hago eco de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en la que se exonera de responsabilidad a un empresario por varias infracciones tributarias cometidas debido que eran desconocidas por el propio afectado y tenían por causa la actividad delictiva del propio asesor.
En el asunto objeto de controversia, los cónyuges contaban con un asesor que procedía a presentar al matrimonio las declaraciones tributarias correspondientes a IRPF y a IVA por el sistema de módulos solicitándoles el importe de las mismas. Posteriormente procedía a efectuar otras declaraciones diferentes por el sistema de estimación directa, inventándose los ingresos y gastos dando como resultado un beneficio nulo con lo que se quedaba con las cantidades percibidas de sus clientes.
