Un excompañero me preguntaba cómo saber cuándo es el momento de tirar la toalla.
En la actual situación de crisis, no le gustaría verse en la desagradable tener que hacer frente a reclamaciones judiciales y/o extrajudiciales de impagos, y cerrar su negocio dejando la trastienda “empantanada”.
Le respondí que un buen punto de partida podría ser determinar el conocido como punto muerto o umbral de rentabilidad, y analizar en qué situación se hallaba su negocio con respecto al mismo.
