Es una de las leyes básicas de la economía, tal y como la tenemos definida hasta ahora. Si existe mucha oferta de determinados productos o servicios, estos bajan su precio y viceversa. No me voy a extender en exceso, porque no soy economista, porque antes o despues en El Blog Salmón realizarán una magistral exposición al respecto en su sección de Conceptos de Economía y porque hasta mi bisabuelo en los años 30 entendía este mecanismo por su propia experiencia, sin saber leer ni escribir.
Pero parece ser que hay gente por ahí que todavía no se ha enterado. A lo que voy, el Presidente de la Asociación de Promotores y Constructores, Guillermo Chicote, ha expresado el sentir popular del colectivo que preside con la siguiente “lindeza”:
“Que nadie espere que el precio de la vivienda baje un 30 o un 40 por ciento porque, antes de eso, se lo regalo al banco”.
