
La típica promesa que nos hacen cuando nos vienen a vender un sistema de información, eso que los consultores llaman ERP, el SAP o el Navision de toda la vida, es que la hoja de cálculo y otros programas ofimáticos dejarán de ser necesarios: “A partir de ahora el sistema se encargará de soportar y proporcionarnos toda la información que necesitemos” ¿Verdad o mentira?
Verdad a medias, o mentira a medias, depende como se quiera ver y de cómo de bien ejecutemos el proyecto. Es muy típico el caso que en las pymes soportemos en documentos ofimáticos los datos de los procesos que ejecutamos (hojas de cálculo a modo de bases de datos, facturas en Word,…). Por muy bueno que sea el diseño del nuevo sistema de información (ERP) y se haga una correcta implantación del mismo, tarde o temprano se alcanza un punto de conflicto, el de la generación de informes de gestión. Y es aquí cuando la hoja de cálculo se convierte en una aliada para todas las partes, la implantadora y la implantada.

La popularidad de sistemas operativos como Linux o de navegadores como Firefox han puesto su granito de arena para que la filosofía del software libre comience a cuajar de forma seria. Pocos daban un euro por el software libre cuando hace años se atrevieron a desafiar al todopoderoso Windows y su navegador Internet Explorer. Sin embargo, ahí están. No solo han mejorado sus cuotas de mercado sino que empiezan a pacecer alternativas serias. Administración pública y centros de enseñanza son hoy día los principales bastiones del software libre mientras que, según las estadísticas, las PYMES están a la cola en lo que a su utilización se refiere si bien cada vez son más las empresas que se suman al carro. ¿Que por qué no hay más? Pues también dicen las estadísticas que por desconocimiento o falta de formación específica en los programas en cuestión. Por si fuera cierto que no se les conoce he aquí la lista de los seis más demandados: