
Estaba sentado frente a mi ordenador portátil y al alzar la cabeza he visto una estantería que a pesar de estar en ese lugar hace mucho tiempo ya casi ni recordaba, es la estantería donde se amontonan multitud de cajas de plástico con sus correspondientes CD’s de música que hace ya no se ni cuanto tiempo que no utilizo, y son esos (actualmente) inútiles discos compactos (gracias a los soportes virtuales) los que me han traído a la mente un tema y han alumbrado y posibilitado este artículo.
Y este tema no es otro que la necesidad de que en nuestras empresas y nosotros como profesionales sepamos soltar lastre cuando algo no nos funciona, no apegarnos a sistemas o mecanismos que ya no nos sirven o que se han quedado obsoletos, y que no hagamos negocios pensando en lo que fue, que los hagamos pensando en lo que será. Y los sentimentalismos en relación a personas, cosas o sistemas que ya no son útiles los justos, de la nostalgia y el recuerdo pocas veces nació la rentabilidad.
