En el consejo de ministros de ayer, se presentó el anteproyecto de ley sobre “El libre acceso y ejercicio de las actividades de servicios”. Esta ley pretende incorporar bastantes cambios en nuestro ordenamiento jurídico y el gobierno tiene previsto tenerla lista antes de finales de año. Se quedan fuera servicios regulados específicamente como los sanitarios, financieros y transportes, pero por el resto les repercute a todas las empresas, que en España son bastantes.
Los objetivos de esta ley son crear un entorno más favorable para las empresas de servicios reduciendo principalmente toda la burocracia que gira en torno a las autorizaciones previas en este sector, simplificación de los trámites de apertura y constitución y creación de otra ventanilla única tanto para empresas como usuarios de servicios. Este anteproyecto de ley tiene puntos que me gustan bastante. Me refiero a los siguientes:

Una de las cuestiones que me llama mucho la atención es la valoración de existencias en las prestaciones de servicios. Es decir, ojo avizor con una gran número de Pymes, porque aquí si les pilla el toro. Una práctica sumamente habitual por parte de muchas empresas, es diferir la facturación de finales de ejercicio al ejercicio siguiente, con el objetivo claro de disminuir el impuesto de sociedades. Esta práctica es sumamente usual en las empresas de servicios, como por ejemplo empresas de limpieza, mantenimiento, asesorías, gestorías…..