En un artículo anterior hemos hablado de la importancia de “reinventar” el producto para reactivar las ventas. La otra posibilidad es reorientar el producto en el mercado al que va dirigido. Entre las estrategias centradas en la modificación de las pautas de comportamiento del mercado son destacables:
- Ampliar el número de usuarios. En los noventa languidecían las ventas de champú para niños debido al descenso de la natalidad. Johnson y Johnson lo promocionó como un producto para toda la familia y las ventas se reactivaron. Otro ejemplo entendido como estrategia más que como reorientación del producto: para ganar mercado en el competitivo mercado de las videconsolas, Nintendo apostó por “convertir” en jugadores a toda la familia. La apuesta por una familia o unos amigos divirtiéndose juntos delante del televisor ha sido y es todo un éxito.
