
Una vez hemos evaluado las necesidades de nuestra empresa en el inmovilizado de nuestra empresa, tenemos que proceder a determinar cuanto tenemos que invertir en activo circulante (inventarios, mano de obra y gastos generales); es decir, todos los gastos necesarios para poner a trabajar nuestro inmovilizado.
La recuperación de toda esta inversión se va a llevar a cabo mediante la venta de nuestros productos, de tal forma que la empresa presenta un movimiento continuo de producción y ventas, así como deterioro y sustitución de inmovilizado que necesitamos financiar. En definitiva, necesitamos calcular a cuanto va a ascender el activo circulante necesario (ACN) para que este ciclo funcione de manera ininterrumpida.
La manera más útil de calcularlo es proceder a determinar los dos siguientes parámetros:
