
Esta mañana he presenciado una fila inusual de personas en una oficina de un Monte de Piedad. Siquiera me acordaba de esta fórmula de crédito, pero haberla hayla y ¿por qué no recurrir a ella?.
Para los menos duchos, los Montes de Piedad se remontan al siglo XVIII como instituciones para conceder créditos a personas más desfavorecidas y necesitadas. En la actualidad, su funcionamiento ha cambiado bastante y estas instituciones dependen de las Cajas de Ahorros.
El mecanismo para la concesión de un préstamo es la pignoración o entrega en prenda de un bien mueble. Estos bienes muebles tienen que ser objetos de valor, como joyas, obras de arte… que no se deprecien en el tiempo.
