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Gastos deducibles cuando trabajamos desde casa

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Sage

Cada día son más los autónomos que, por las características de su profesión, desarrollan su actividad desde su casa. Para ello, utilizan una habitación como centro de trabajo, preparándola con muebles de despacho, equipamiento informático y un teléfono, con los que pueden empezar a desempeñar su actividad diaria.

Profesionales como abogados, consultores, diseñadores, programadores o community managers, entre otros, son los que frecuentemente eligen una parte de su casa para trabajar. A todos ellos, habitualmente, les surge desde el principio la misma pregunta: ¿Qué gastos me puedo deducir si trabajo en mi casa?

Dando de alta mi casa como mi domicilio fiscal

Cuando decidimos trabajar desde casa, ya sea en el mismo momento que nos demos de alta de autónomo o en un momento posterior, es necesario siempre dar de alta nuestro domicilio en la declaración censal si queremos deducirnos una serie de gastos de nuestro negocio. Será a través del modelo 036 o 037, en el que informaremos de la dirección de nuestra vivienda, en propiedad o en alquiler, como domicilio fiscal.

Igualmente, hay que decidir en ese momento el espacio que vamos a utilizar, y por tanto, a dejar afecto a nuestra actividad económica. Por ejemplo, si se trata de una habitación, estaríamos hablando de unos 10 a 20 metros cuadrados, reseñando el porcentaje que representa este espacio respecto al resto de la vivienda.

Requisitos para que un gasto sea deducible

En general, para que un autónomo pueda considerar cualquiera de sus gastos como deducible, éstos deben cumplir una serie de requisitos establecidos por Hacienda, con independencia de que la actividad se desarrolle en casa, en un local o una oficina:

  • Los gastos deben estar relacionados con la actividad económica que desarrolla el autónomo, y tienen que ser necesarios para obtener los ingresos.
  • Los gastos se deben justificar mediante facturas acordes a la normativa vigente de facturación.
  • El autónomo debe tener estos gastos registrados en el correspondiente libro de gastos e inversiones, un requisito que resolverá sin dificultad a través de su software de facturación.

Qué gastos puede deducirse el autónomo que trabaja en casa

Si trabajamos en un local comercial u oficina, suele ser sencillo determinar qué gastos están ligados directamente a dicho local y cuáles no. Sin embargo, cuando trabajamos en casa, no es posible imputar muchos de esos gastos sólo al negocio, sino que los compartimos con la actividad diaria del hogar, y en ocasiones es difícil separar los consumos de una cosa y los de la otra.

Si la vivienda es propiedad del autónomo que realiza la actividad, podemos deducirnos lo que corresponde a gastos financieros (es decir, los intereses), siempre en el porcentaje que hemos declarado afectos a nuestra actividad profesional en el alta censal, así como la amortización que corresponda según las tablas contables y otros gastos tales como el IBI, la comunidad o el seguro.

Si la vivienda del autónomo es en régimen de alquiler, y no queremos tener problemas con Hacienda, el primer paso debería ser tener el contrato de arrendamiento de nuestra vivienda bien redactado, ya que es necesario tener un contrato por el espacio que utilizamos para desarrollar la actividad (teniendo en cuenta que este llevaría IVA o IGIC) y otro para el resto de la vivienda (no llevaría IVA o IGIC). Una vez hecho esto, podríamos deducirnos el alquiler aplicándole el porcentaje afectado que hemos puesto en el contrato y en la declaración censal.

En ambos casos, para los suministros de agua, luz o gas, el criterio de Hacienda ha sido habitualmente más inflexible. Será más complicado poder demostrar cuál es el consumo de la actividad y cuál el de nuestro hogar, cosa que se solucionaría fácilmente teniendo los contadores de luz, el agua o las líneas de teléfono o Internet separadas.

En relación a toda esta inseguridad jurídica, y ante las divergencias entre los criterios del contribuyente y Hacienda, el año pasado se produjo una resolución vinculante del TEAC (Tribunal Económico-Administrativo Central) en contra de los criterios de la administración, dando pie a que los autónomos que trabajan desde casa puedan deducirse en el IRPF los suministros, planteando un criterio combinado para el cálculo de metros cuadrados con los días laborables de la actividad y las horas en que se ejercite la actividad.

Ventajas e inconvenientes de trabajar en casa

Está claro que cuando decidimos trabajar desde casa lo hacemos por varios motivos, entre los que destacan el ahorro económico que nos puede suponer, especialmente si utilizamos programas de contabilidad y facturación online, y la posibilidad de conciliar mejor nuestra vida laboral y familiar.

Sin embargo, si no nos organizamos bien, podemos ver mermada nuestra productividad o descubrir que existe todavía mucha inseguridad jurídica sobre qué gastos podemos deducirnos y cuáles no, teniendo, ante la duda, que dejar algunos gastos sin repercutir a nuestra actividad económica.

Imagen| tandcake

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