¿Cuál es la parte buena de esta crisis sanitaria y económica?

En la anterior crisis económica, el mantra más utilizado fue: "de la crisis se sale fortalecido" o este otro: "crisis es igual a oportunidad". A lo largo de la Historia, el ser humano ha afrontado muchas vicisitudes y ha sobrevivido. Pero en el contexto actual, donde la salud y la economía están mermados por igual, ¿cuál es la parte buena de esta crisis sanitaria y económica?

Ser realista no estaba de moda. Sí las frases disfrazadas de un optimismo irreal. La incertidumbre que sufrimos, como personas y como trabajadores es tan real como que el sol está ahí arriba. Para solucionar un problema hay que partir de una base. Y si no somos conscientes de que el panorama no es el ideal, poco podremos empezar a reconstruir.

La salud mental es igual de importante que la física en una crisis

Cada día la incertidumbre nos acompaña, bien es cierto que la vida nos prepara sorpresas más o menos agradables. En esta ocasión el mal es global y todos los días nos repiten los mismos mensajes negativos. ERTEs, la vuelta al cole y sus consecuencias, más gastos y pocos ingresos.

Nos han cambiado la vida de arriba abajo y nos hemos centrado en lo prioritario: la salud y la economía, pero no somos máquinas, somos personas y hemos afrontado demasiados cambios, desde los sanitarios, pasando por el dueño de la tienda del barrio.

Al estrés normal, se ha añadido una angustia vital que no permite desarrollar nuestro trabajo con eficacia.

Plan por parte del Gobierno para paliar problemas de salud mental

Las áreas de salud de los hospitales reciben desde el mes de marzo muchos casos de personas angustiadas. Al igual que las frases azucaradas de las tazas de café, no solucionan los problemas, los mensajes erróneos que se alejan de la realidad, incrementan ese malestar. Los ERTEs son un parche. La vuelta al colegio genera preocupación en los padres.

Emprender fue la salida estrella en la anterior crisis

Vivimos una pandemia, no una 'nueva normalidad'. No nos sentimos más fuertes puesto que la crisis ha golpeado a muchos sectores y sin trabajo, sin expectativas de mejora, ¿quién se siente con ánimo de emprender?

Emprender fue la salida de muchos españoles en la anterior crisis (de la que aún no nos hemos recuperado)

¿Ahora? Ahora hay que unir los problemas financieros con los de la salud y el miedo. Necesitamos noticias que vayan de la mano de estabilidad real, como solucionar la reforma laboral.

Aprender a manejar la angustia y el miedo, dos cuestiones fundamentales

Comenzamos esta crisis con cifras. Con curvas. Con un lenguaje aséptico. Donde sólo había cabida para expresar sentimientos positivos (gente cocinando, riendo, bailando desde sus balcones...) pero la realidad, era que en muchos hogares no había dinero. No había sido posible ahorrar porque se vive al día.

Luego vinieron los ERTEs pero como estamos comprobando, las empresas no pueden soportar esta situación. El estrés emocional al que nos hemos visto sometidos, es lógico que afecte al rendimiento laboral. Si por norma, el empresario no era capaz de reconocer la valía de su plantilla, por ejemplo en el sector de la hostelería, en estos momentos tampoco.

El teletrabajo como la gran salvación, antaño ignorado por las empresas y el gobierno

Para los que pueden desarrollar su trabajo desde casa, se beneficiarán de una ley que se venía exigiendo desde hace años. El teletrabajo no la ha inventado el virus y sus consecuencias, sino que existía y era mal visto por muchas empresas, acostumbradas al presentismo.

Esperamos como agua de mayo, que la ley se apruebe y que se llegue a un consenso. Si bien tiene sus desventajas, ahora que toca mirar cada euro, no tener que gastar en transporte o gasolina es una noticia positiva. Falta que nazca una cultura del teletrabajo, donde los derechos y las obligaciones de cada plantilla queden reflejados claramente.

En este repaso, por encima, del nuevo escenario en el que nos encontramos, sólo el teletrabajo parece una noticia óptima, y el único beneficiado respecto al mercado laboral. Pero si hablábamos de salud mental, trabajar sin descanso (literalmente) desde casa, resulta no sólo agotador sino frustrante. Paso a paso, y poco a poco, habrá que cambiar algunas normas que no perjudiquen aún más a un empleado exhausto.

Imagen|Pexels

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