Transformar una idea en un negocio (IV): analizar los riesgos y los sacrificios

Una vez que tenemos claro el tipo de organización que necesitaremos debemos de analizar qué riesgos y sacrificios exige el tipo de empresa que vamos a crear. Cada clase de empresa tiene distintas necesidades en estos aspectos, por eso debemos de ser conscientes de lo que debemos asumir en función de nuestra elección.

Crear una empresa sustentable supone una apuesta a largo plazo y continuas inversiones, mientras que un emprendedor en solitario que busca el sostenimiento económico sin más ambiciones, necesitará poca inversión y obtendrá rendimientos en el muy corto plazo. De la misma manera, no es lo mismo crear una empresa que incluya un proceso productivo o una de servicios.

La asunción del riesgo por parte del emprendedor viene tanto por la inversión a realizar como por el plazo necesario para rentabilizar esa inversión. La inversión inicial puede ser necesaria para infraestructura, marketing, aprovisionamientos, etc, debemos de tener claro cuánto necesitaremos invertir, qué destino se va a dar a esa inversión y cuándo obtendremos beneficios, si nuestro objetivo es el sostenimiento económico o plusvalías rápidas, no nos interesarán apuestas a largo plazo.

En cuanto a los sacrificios que supone el tipo de empresa que vamos a crear, el tamaño y el tipo de organización también determinarán este aspecto. Una empresa de pequeña dimensión requerirá una intervención directa del emprendedor, que será más exhaustiva que una mediana o gran organización donde podemos captar empleados de talento en los que delegar.

Además los negocios personales son difíciles de vender y se pueden enfrentar a problemas económicos en caso de enfermedad del titular. Las organizaciones medianas o grandes pueden ser más atractivas para los inversores o futuros compradores por lo que en caso de querer deshacernos del negocio, es más factible encontrar alguien interesado.

El emprendedor debe tener en cuenta que, aunque consiga que su empresa tenga éxito, si eso no ayuda a su satisfacción personal o si el logro de sus metas le obliga a asumir más riesgos y hacer más sacrificios, algo que no está dispuesto a soportar, tendrá que hacer, antes o después, una redefinición de sus metas..

Hasta ahora hemos hablado de circunstancias personales, aspectos subjetivos que hana tienen que ver con la propia actividad empresarial, son pasos previos a acometer la verdadera tarea de crear una empresa, hacerla viable y sustentable. A partir de aquí, una vez que tenemos claro que queremos enfrentarnos a ese reto, empezaremos a trabajar para hacerlo realidad.

En Pymes y Autónomos | Transformar una idea en un negocio (I): el origen es la idea, Transformar una idea en un negocio (II): los objetivos personales, Transformar una idea en un negocio (III): el tipo de empresa Imagen | Vacacion

También te puede gustar

Portada de Pymes y Autonomos

Ver todos los comentarios en https://www.pymesyautonomos.com

VER 0 Comentario