Pedir un aumento en el trabajo, razones para no hacerlo

A pesar de que muchos empleados creen que merecen ganar más dinero son pocos los que finalmente cruzan la puerta del despacho del jefe para reclamar un aumento de sueldo. Los motivos son diversos, pero sobre todo porque en muchos casos una negación supone un cambio de relación dentro de la empresa.

Podríamos decir que los antecedentes de la compañía es una de las razones de peso. Seguro que antes de cruzar esa puerta otros empleados lo hicieron. ¿Alguien lo consiguió? A veces la negativa es absoluta y obliga a buscar en la competencia lo que nos niegan en nuestra casa.

Pero también porque reclamar lo que es justo puede provocar efectos negativos en la relación con el jefe desde ese momento. O la menos eso creen muchos empleados. Si pedimos un aumento puede molestar, por eso muchos simplemente esperan que la subida se produzca de forma espontánea, algo que raramente ocurre.

En todo caso quizás es algo que se reclama cuando se produce un cambio de funciones, se nos atribuye más responsabilidad sobre un proyecto, etc. Es el momento de pedir más dinero, que en muchas ocasiones no se concede, pero se tiene en cuenta dicha petición para más adelante recibir un justa compensación.

Pero también en algunas ocasiones no se pide un aumento por miedo a un cambio de actitud de sus compañeros. Si dos personas realizan el mismo trabajo y una de ellas pide un aumento, implica que cree que lo está haciendo mejor. Esto puede provocar ciertas tensiones, de manera que la próxima vez que venga una tarea complicada, "un marrón" se adjudica al que ha pedido el aumento, así va sumando méritos para que se lo den.

Por último hay que tener en cuenta que la negativa a subir el salario puede provocar desmotivación. Si no se consigue, no se arranca al menos una promesa de revisión de la propuesta al cabo de un tiempo, el resultado es que el empleado sigue pensando que merece más y queda frustrado.

Lo habitual es que baje su rendimiento, su productividad y comience a buscar fuera lo que no puede conseguir a nivel interno. Tal vez en otra empresa tenga más oportunidades de ganar más dinero, hacer un trabajo más interesante, etc. El compromiso con la compañía disminuye.

Es un proceso complicado, que no todo el mundo sabe llevar bien. No se trata tanto de exigir, como de presentar nuestra candidatura. De poner en valor cosas que ya estamos haciendo y que muchas veces pueden pasar desapercibidas por nuestro propio jefe.

En Pymes y Autónomos | Si soy bueno, ¿por qué cobro tan poco?

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