España ha superado el número de autónomos que tenía antes de la pandemia, pero no la precariedad de sus ingresos. Ese podría ser, en pocas palabras, el resumen del escenario actual para los trabajadores por cuenta propia.
Según los últimos datos de la Seguridad Social, el país cerró octubre con 3,37 millones de trabajadores por cuenta propia, la cifra más alta desde 2008. No obstante, detrás del récord de afiliación se esconde una realidad menos optimista: la renta media cae y los márgenes se estrechan, especialmente para los pequeños negocios y los autónomos con menos recursos.
El “nuevo” trabajo autónomo
La combinación de una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la inflación persistente y el sistema de cotización por ingresos reales ha modificado el mapa del autoempleo.
Hay más autónomos que nunca, pero una gran parte gana menos que hace un año y apenas logra compensar el aumento de los costes laborales y energéticos.
El crecimiento del colectivo se apoya, principalmente, en el sector servicios, el comercio y, en gran medida, en las actividades de hostelería, a menudo vinculadas al turismo y la estacionalidad, así como en actividades digitales y profesionales.
El número de mujeres autónomas ha aumentado un 2,1 % interanual, mientras que el de jóvenes menores de 30 años crece un 3,4 %, según el informe trimestral de ATA. De nuevo, una tendencia preocupante se oculta detrás: más autoempleo por necesidad y menos por oportunidad.
Lorenzo Amor, presidente de la ATA, lo ha señalado sin paños calientes: “Nunca hubo tantos autónomos con ingresos tan bajos”. Los datos del INE lo confirman: el ingreso medio anual de los trabajadores por cuenta propia ronda los 20.900 euros, con una pérdida real de poder adquisitivo del 2 % entre 2023 y 2025.
El efecto del SMI y la cotización por ingresos reales
El SMI alcanzó los 1.134 € al mes en 2025, lo que ha impactado directamente en el coste laboral de quienes tienen empleados o colaboradores. A todo ello, se suma la aplicación del Real Decreto-ley 13/2022, que ajusta las cuotas de cotización según los ingresos declarados.
El resultado es que muchos autónomos pagan más, incluso sin haber incrementado sus ingresos. Según los cálculos de la patronal, un autónomo que factura 1.800 € al mes paga ahora 325 € de cuota, frente a los 294 € que abonaba en 2023.
UPTA, por su parte, señala que el aumento de las bases mínimas “ha reducido el beneficio neto mensual de miles de pequeños negocios, especialmente en hostelería y servicios personales”.
El Banco de España advierte además que los autónomos soportan la mayor presión de costes laborales desde 2019, algo que limita su capacidad de inversión y contratación.
En este contexto, la rentabilidad del trabajo por cuenta propia está en mínimos de la última década. El 62 % de los autónomos declara ganar menos que hace un año. Los principales motivos que se señalan son los ya mencionados: cuotas más altas, inflación acumulada, alquileres comerciales elevados y encarecimiento de suministros.
El consumo interno, además, no acompaña. Con el gasto de los hogares estancado y la subida de precios todavía elevada, muchos profesionales no pueden repercutir el incremento de costes a sus clientes.
“El autoempleo ha dejado de ser sinónimo de independencia; ahora es una red de supervivencia económica”, resume Eduardo Abad, presidente de UPTA.
La consecuencia es una creciente polarización: más altas de autónomos, pero también más rotación y menor estabilidad.
En paralelo, persiste el fenómeno de los falsos autónomos, que continúa siendo un foco de precariedad en sectores como logística, servicios o limpieza.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones prevé revisar los tramos de cotización a lo largo de 2026, en busca de un equilibrio que alivie la carga de quienes declaran ingresos bajos. Hasta hace pocas semanas, se barajaba un aumento notable de las cuotas, que finalmente se ha frenado tras la presión de las asociaciones de autónomos.
Mientras tanto, la tendencia parece consolidarse: más autónomos, pero con rentas más ajustadas y una incertidumbre que se ha convertido, para muchos, en parte estructural del autoempleo en España.
Ver todos los comentarios en https://www.pymesyautonomos.com
VER 0 Comentario