El número de autónomos que ejercen de empleadores se ha reducido en más de 36.000 personas en los últimos 7 años

Sergio Delgado

Editor

¿Cómo afectará la enésima subida del Salario Mínimo Interprofesional a los autónomos empleadores? El nuevo SMI se sitúa en 1.221 euros brutos mensuales en catorce pagas, lo que implica un aumento de 37 euros al mes para el trabajador y 518 euros adicionales al año.

A esa cifra se suman aproximadamente 172 euros más anuales en cotizaciones sociales a cargo de la empresa, lo que eleva el esfuerzo total para el empleador.

Desde 2018, el salario mínimo ha pasado de 735 euros mensuales a los actuales 1.221, acumulando un incremento del 66% en ocho revisiones consecutivas.

El Ejecutivo defiende que estas medidas han reforzado el poder adquisitivo de los trabajadores con menores ingresos. Sin embargo, parte del tejido productivo sostiene que el encarecimiento sostenido de la mano de obra está teniendo efectos colaterales en sectores con márgenes reducidos.

Retroceso entre los autónomos con empleados

Uno de los indicadores más relevantes es la evolución del número de autónomos que tienen trabajadores a su cargo.

En los últimos siete años, 36.537 profesionales por cuenta propia han dejado de ejercer como empleadores.

La reducción no se concentra en un único perfil, sino que afecta a autónomos con diferentes tamaños de plantilla. El retroceso es especialmente acusado entre quienes contaban con un solo trabajador, donde la caída supera el 10%.

Este descenso implica que miles de pequeños negocios han optado por no renovar contratos, no sustituir bajas o directamente prescindir de personal asalariado.

Ojo, la decisión no siempre responde a una caída de actividad, sino al incremento acumulado de cargas laborales, cotizaciones y obligaciones administrativas.

Desde la patronal de autónomos se advierte de que la suma de mayores exigencias regulatorias, presión fiscal y encarecimiento del empleo está erosionando la capacidad de generar puestos de trabajo.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha denunciado recientemente que la pérdida de autónomos empleadores refleja una tendencia preocupante en el autoempleo con vocación de crecimiento.

Agricultura y empleo doméstico, sectores sensibles

Los efectos también se observan en actividades donde el salario mínimo tiene un peso determinante en la estructura de costes.

En la agricultura, el número de afiliados se ha reducido en 127.905 personas si se comparan los datos actuales con los de enero de 2019. Se trata de un sector altamente expuesto a la competencia internacional y con márgenes estrechos, donde cada incremento salarial repercute directamente en la rentabilidad.

En el ámbito del servicio doméstico, la caída asciende a 62.784 empleos en el mismo periodo. Muchas familias han reducido horas contratadas o han prescindido de este tipo de servicios ante el encarecimiento progresivo de la relación laboral.

El resultado es una contracción de afiliación en un segmento donde el salario mínimo es referencia directa.

¿Frenazo en la creación de empleo en negocios pequeños?

El presidente del Gobierno ha defendido públicamente las subidas del SMI y ha instado a la patronal a asumir su responsabilidad social en el incremento de salarios.

La ministra de Trabajo ha asegurado que muchos empresarios reconocen en privado los efectos positivos de la medida. No obstante, las organizaciones empresariales mantienen su oposición a nuevos aumentos al considerar que afectan especialmente a pymes y autónomos.

El contraste entre el crecimiento del salario mínimo y la reducción de autónomos empleadores plantea un enorme dilema. Por un lado, la mejora de ingresos para los trabajadores con menores sueldos supone un alivio inmediato sí, pero por otro el encarecimiento sostenido de la contratación puede frenar la creación de empleo en negocios pequeños.

Imágenes | Pixabay, Unplash

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