Mal arranque de 2026 para el trabajo por cuenta propia en España. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos ha sufrido en enero una caída de afiliación que no se veía desde hacía más de una década.
Aunque el primer mes del año suele ser desfavorable para el empleo, este descenso ha superado con creces los registros habituales. ATA lo tiene claro: la presión fiscal creciente y el aumento sostenido de los gastos asociados a la actividad empresarial son asfixiantes.
Un enero histórico por la intensidad de la caída
Los datos oficiales del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones confirman que el RETA perdió 19.022 afiliados en enero, el peor resultado para este mes desde 2012.
La cifra no solo empeora la registrada un año antes, sino que refleja una aceleración del deterioro del empleo autónomo. Traducido al día a día, el sistema ha visto desaparecer una media de 614 trabajadores por cuenta propia cada jornada del mes.
El impacto no se ha limitado al colectivo autónomo. En paralelo, el conjunto del mercado laboral ha registrado una pérdida de 270.782 empleos, lo que equivale a la destrucción de 8.735 puestos de trabajo diarios.
El paro registrado aumentó en más de 30.000 personas respecto a diciembre, mientras que la afiliación media a la Seguridad Social retrocedió un 1,2%, consolidando el peor arranque de año en términos laborales desde la crisis de la pasada década.
La evolución interanual no compensa el deterioro reciente
A pesar de la dureza de los datos mensuales, el balance interanual del RETA sigue mostrando un saldo positivo, con 37.796 autónomos más que en enero del año anterior.
Sin embargo, desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos se advierte de que este crecimiento acumulado no logra neutralizar el fuerte golpe sufrido en el inicio de 2026.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha señalado que el mes de enero suele ser negativo, pero subraya que la intensidad de la caída registrada este año resulta excepcional.
A su juicio, el desplome de afiliación y la destrucción de empleo reflejan la vulnerabilidad de autónomos y pequeñas empresas frente al actual marco económico y regulatorio, que limita su capacidad de adaptación.
Un impacto desigual según el tamaño empresarial
Uno de los aspectos más relevantes que se desprende de los datos es la disparidad en la evolución del empleo según el tamaño de las empresas. Mientras que las medianas y grandes compañías mantienen un crecimiento interanual de sus plantillas, el empleo sigue cayendo entre los autónomos y las microempresas.
Desde ATA se insiste en que los incrementos de gastos laborales, el endurecimiento de los trámites administrativos y el aumento de la carga impositiva afectan con mayor dureza a los negocios de menor dimensión.
Estos actores cuentan con menos margen financiero y organizativo para absorber nuevas obligaciones, lo que se traduce en cierres, reducción de actividad o abandono del trabajo por cuenta propia.
Todas las comunidades pierden autónomos en enero
El retroceso del RETA ha sido generalizado en todo el territorio. Durante el mes de enero, todas las comunidades autónomas registraron pérdidas de afiliación, un comportamiento habitual en este periodo, pero especialmente acusado en 2026.
En términos relativos, Aragón y Baleares lideraron los descensos, con una contracción cercana al 0,8% de su colectivo de autónomos.
En cifras absolutas, las mayores caídas se concentraron en Cataluña, que perdió 3.577 afiliados, seguida de Andalucía con 2.921 y la Comunidad de Madrid con 2.452.
Aunque el comportamiento mensual ha sido negativo de forma unánime, el análisis interanual ofrece un panorama más matizado.
Algunas comunidades comienzan a mostrar ligeros signos de recuperación respecto al año anterior. Galicia suma 347 autónomos más y Asturias registra un incremento de 158 cotizantes, lo que apunta a una cierta estabilidad en estos territorios.
Sin embargo, otras regiones continúan perdiendo afiliados en el último año. Castilla y León encabeza este grupo con 1.352 autónomos menos, seguida de Euskadi con 578, Aragón con 573 y La Rioja con 199.
Regulación, fiscalidad y sostenibilidad del autoempleo
Para las organizaciones de autónomos, el diagnóstico es claro. El exceso de regulación, el incremento de los gastos laborales y la presión fiscal están lastrando la actividad de quienes sostienen buena parte del empleo en España.
Lorenzo Amor recuerda que autónomos y pymes continúan siendo el núcleo central de la economía nacional, tanto en generación de puestos de trabajo como en dinamización del tejido productivo.
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