
El sistema establece el acceso al 45% de la pensión durante el primer año, al 55% durante el segundo, al 65% en el tercero, al 80% en el cuarto y al 100% a partir del quinto año.
El caso corresponde a un trabajador por cuenta propia que accedió a la jubilación ordinaria en 2010 tras finalizar su actividad.
La jubilación activa es una opción cada vez más utilizada por los trabajadores por cuenta propia que desean volver a desarrollar una actividad económica sin renunciar por completo a la pensión.
Lo más habitual es solicitarla poco después de alcanzar la jubilación ordinaria, pero ojo no en todos los casos mientras se cumplan los requisitos establecidos por la Seguridad Social,
De hecho, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha autorizado el acceso a esta modalidad a un autónomo que llevaba 16 años jubilado.
Un autónomo volvió a trabajar tras 16 años jubilado
El caso corresponde a un trabajador por cuenta propia que accedió a la jubilación ordinaria en 2010 tras finalizar su actividad al frente de un establecimiento de restauración.
Durante todos estos años el negocio permaneció abierto gracias a la gestión de un director general. Sin embargo, el propietario decidió retomar personalmente determinadas funciones dentro de la empresa y solicitó compatibilizar el cobro de la pensión con el desarrollo de su actividad.
A pesar del largo tiempo transcurrido desde que comenzó a percibir la prestación, el INSS resolvió favorablemente la solicitud sin aplicar reducciones adicionales ni penalizaciones derivadas de esos 16 años de jubilación.
Qué es la jubilación activa
La jubilación activa permite compatibilizar una pensión contributiva de jubilación con el desarrollo de una actividad laboral, ya sea por cuenta propia o ajena.
Esta figura nació para facilitar que quienes alcanzan la edad ordinaria puedan seguir trabajando sin perder totalmente la prestación, favoreciendo así una transición más flexible entre la vida laboral y el retiro definitivo.
Aunque normalmente se solicita al acceder a la jubilación, la normativa no impide pedirla posteriormente siempre que el pensionista reúna las condiciones exigidas por la legislación vigente.
Qué requisitos para se necesitan
Para obtener la jubilación activa es necesario haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación y reunir el periodo mínimo de cotización exigido para generar el derecho a la pensión contributiva.
Además, la Seguridad Social recuerda que las pensiones reconocidas antes del 1 de enero de 2022 no están obligadas a cumplir el requisito de haber retrasado un año el acceso a la jubilación para poder acogerse posteriormente a esta modalidad, siempre que se satisfagan el resto de condiciones legales.
En el caso anteriormente comentado, el trabajador cumplía todos estos requisitos, lo que permitió autorizar la compatibilidad entre la pensión y su regreso a la actividad empresarial.
Se aplica la normativa vigente cuando se solicita
Uno de los aspectos más relevantes de esta resolución es que el INSS no aplicó la regulación existente en 2010, cuando el autónomo se jubiló, sino la normativa vigente en el momento de solicitar la jubilación activa, es decir, la que entró en funcionamiento en 2025.
Esto ocurre porque la jubilación activa no constituye una modalidad distinta de pensión, sino un régimen que permite compatibilizar el cobro de la prestación con el trabajo.
Por ese motivo, las condiciones económicas dependen de la legislación existente cuando el pensionista vuelve a desarrollar una actividad compatible.
Qué porcentaje de la pensión puede cobrarse
Desde la reforma implantada en abril de 2025, el porcentaje de pensión que puede percibirse aumenta de forma progresiva conforme transcurren los años.
El sistema establece el acceso al 45% de la pensión durante el primer año, al 55% durante el segundo, al 65% en el tercero, al 80% en el cuarto y al 100% a partir del quinto año.
No obstante, los autónomos que mantienen trabajadores contratados pueden beneficiarse de condiciones más favorables.
Las ventajas para quienes tienen empleados
En el supuesto resuelto por la Seguridad Social, el autónomo contaba con un trabajador contratado de manera indefinida, circunstancia que mejora el porcentaje de pensión compatible con la actividad.
En estos casos, el acceso se eleva al 75% de la prestación durante los tres primeros años, pasando posteriormente al 80% y alcanzando el 100% conforme avanza el periodo establecido por la normativa.
Para disfrutar de esta mejora es necesario acreditar que el empleado indefinido lleva al menos 18 meses trabajando en la empresa.
También puede cumplirse el requisito si se incorpora un nuevo trabajador con contrato indefinido, siempre que no hubiera mantenido relación laboral con el autónomo durante los dos años anteriores al inicio de la jubilación activa.
Una modalidad cada vez más utilizada
Las cifras de la Seguridad Social muestran el creciente interés por esta fórmula. Según los datos correspondientes a junio de 2026, un total de 78.603 pensionistas compatibilizan actualmente el cobro de su prestación con una actividad laboral.
De ellos, 71.992 lo hacen mediante la jubilación activa, y alrededor del 80% pertenecen al colectivo de trabajadores autónomos.
Imágenes | Bruce Mars
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