
El cerealista de Carmona cuestiona la viabilidad del negocio familiar
Ramón García Martín (Carmona, Sevilla) tiene 62 años. Es cerealista de secano. Autónomo desde los 22 años. Es la tercera generación. “Desde hace 20 años la rentabilidad ha ido bajando”.
Según Ramón, los precios están congelados. Y suben los costes (semilla, fertilizante, fitosanitario…). También suben los costes de maquinaria (gasóleo, repuestos). Importaciones de países que producen más barato. Hay que controlar arancel, contingente y calidad.
Los factores meteorológicos (lluvias y temperatura) influyen en la cosecha. También tiene problemas con los trámites de la PAC (ecorregímenes, cuaderno de explotación). Para él, si no tienes tierra familiar, es casi imposible empezar. Hay que invertir. “El futuro del sector tiene muy mala pinta”.
Vender mucho no siempre quiere decir que ganemos dinero, más o menos lo mismo que opina Pedro, que gestiona 600 hectáreas y una empresa de servicios. Los márgenes son pequeños.
Qué costes debe cubrir el precio de venta
Los productores que comercializan bajo un contrato alimentario (regulado por la Ley de la Cadena Alimentaria) tienen una protección específica en cuanto a precios insuficientes. En el artículo 9 de esta ley se indica que el precio recibido por el productor primario deberá ser superior a su coste efectivo de producción.
Es decir, se ha de tener en cuenta todo lo que cuesta producir. Esto implica que se han de considerar todos los costes de producción (amortización de maquinaria, intereses de los préstamos, insumos, etc.) y hasta el trabajo que realiza el agricultor o su familia.
Por ello no es suficiente con cubrir costes como el gasóleo o la semilla. Se han de considerar todos los costes de la campaña. Algunos de ellos no vienen en la factura mensual.
Tampoco es un hecho puntual (como el abono o la jornada de recolección). Se trata de toda la producción que se comercializa, en todo o parte del ciclo económico/productivo. Además, el proveedor deberá imputar este coste de la manera más adecuada a las características y calidad del producto contratado.
El cuaderno de explotación y la revisión del precio
En cuanto a los trámites, el Real Decreto 1054/2022 en su actual redacción permite que el cuaderno pueda ser en papel si no hay ninguna norma sectorial que obligue a que los datos sean registrados electrónicamente. La utilización del cuaderno digital es voluntaria con esa salvedad.
Por otro lado, en la misma norma se establece que las administraciones deberán facilitar gratuitamente los sistemas informáticos de gestión del cuaderno digital. El titular podrá utilizar otro sistema que cumpla los requisitos técnicos y de contenido. No se establece que el asesor privado tenga que hacer las gestiones de la explotación de forma gratuita.
En cuanto al precio de venta, según la Agencia de Información y Control Alimentarios, hay dos opciones. Por un lado, se puede establecer en el contrato que, ante una evolución positiva del mercado, se revise el contrato. Deberá quedar firmado el nuevo precio. Este será válido para las entregas posteriores al acuerdo.
Por otro lado, se podría establecer desde el inicio una fórmula variable que tenga en cuenta factores objetivos (que puedan comprobarse y no sean susceptibles de manipulación) y que estén expresamente indicados en el contrato. De esta forma, el agricultor podrá saber qué va a cobrar por su producto.
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