
La formación en alta tensión y la inversión en equipos ya afectan a los talleres españoles, que deben adaptarse al eléctrico mientras siguen reparando un parque envejecido
“Los mecánicos irán de bata blanca”. “Va a ser como una tienda de Apple”. Son frases pronunciadas por Kike Ferrer, imaginando cómo será su oficio a veinte años vista. El mecánico y propietario de Talleres Kike habló de menos suciedad y de una mayor sustitución de componentes eléctricos en una conversación con Adrián G. Martín.
Dejando a un lado su modelo de reparaciones a bajo coste, la descripción que hace del taller del futuro se asocia a la sustitución de componentes eléctricos, lo que implica, en su pronóstico, que en gran medida se reducirá la grasa que ensucia la ropa de trabajo.
Esta previsión convive con su rechazo a los coches eléctricos que se venden y con su desconfianza sobre su adopción en las condiciones actuales.
En cambio, su solución pasa por poder recargar la batería del vehículo eléctrico en tan solo un minuto, por dos euros, de forma que resulte tan cómodo como llenar el depósito de combustible. Es el escenario que él plantea para que estos coches triunfen.
De hecho, Ferrer destaca los coches japoneses y coreanos, y defiende su calidad y fiabilidad a juzgar por los vehículos que llegan a su taller.
Esto significa que los talleres deben comprender qué servicios van a prestar y qué elementos van a tener en stock.
Qué cambia en el mantenimiento y la formación
Del manual de mantenimiento del Tesla Model 3, que recomienda comprobar el estado del líquido de frenos cada cuatro años y sustituirlo si es necesario; cambiar el filtro del habitáculo cada dos años; y comprobar los neumáticos, entre otros trabajos y servicios, se deduce que los intervalos de mantenimiento pueden variar en función del uso del vehículo y de las condiciones de conducción.
La persona encargada de llevar a cabo las operaciones de mantenimiento habitual necesita familiarizarse con este documento.
El Ministerio de Educación tiene un curso de especialización de 650 horas en mantenimiento de vehículos híbridos y eléctricos. Cada uno de los módulos está dedicado a una cuestión concreta: seguridad, sistemas de propulsión, sistemas eléctricos de alto voltaje con baterías y recarga, y transmisión de fuerzas con gestión térmica. El curso incluye una fase de formación en empresa u organismo equiparado.
Nosotros ya os hicimos un análisis sobre la demanda de mecánicos especializados ante la llegada de nuevas marcas y tecnologías.
Para el propietario de un taller, esta adaptación afecta tanto a los equipos que adquiera como a los conocimientos del personal especializado que forme.
El ritmo de este proceso dependerá del volumen de clientes que lleguen con estos vehículos.
Un parque de vehículos que envejece
Según el balance del parque de 2025 de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), la antigüedad media de los turismos era de 14,6 años. Los vehículos eléctricos puros y los híbridos enchufables representaban el 2,4 % del parque total de vehículos.
Esto lleva a considerar que, para el trabajo de taller propio de las nuevas tecnologías, también habrá que tener en cuenta los motores de combustión interna y la mano de obra necesaria.
Por otra parte, según el balance de matriculaciones de septiembre de 2026, presentado por ANFAC el 1 de octubre de 2026, se matricularon 31.945 turismos eléctricos puros e híbridos enchufables, que representaron el 34 % del total de turismos del mes; en el acumulado de enero a septiembre, estas dos tecnologías representaron el 23,8 % de las matriculaciones de turismos.
Dado que los híbridos enchufables siguen contando con motores de combustión interna, el mantenimiento de este tipo de vehículos también supone trabajo para un taller de mecánica.
Imágenes | YouTube y Xataka con edición
Ver todos los comentarios en https://www.pymesyautonomos.com
VER 0 Comentario