Javi Linares, asesor financiero: “El coche que puedes pagar quizás no es el que te puedes permitir; debería representar entre el 10 % y el 15 % de tus ingresos netos”

asesor Financiero Javi Linares

La recomendación incluye todos los costes del vehículo y obliga a los autónomos a distinguir el presupuesto familiar del dinero del negocio

Redacción Pymes y Autónomos

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El asesor financiero Javi Linares recomienda que el gasto mensual en un coche suponga entre un 10 % y un 15 % de la renta neta, incluyendo el seguro, la gasolina, el mantenimiento, los impuestos y el aparcamiento. “El coche que puedes pagar no es necesariamente el coche que te puedes permitir”.

“Establezca su presupuesto antes de elegir un vehículo; procure que el precio no supere los ingresos netos de un año y que sea posible financiarlo en un plazo de cuatro años (cinco, como máximo)”, recomienda Linares.

Eduard Conti, economista, advierte de que “no lo calculamos bien”, pues ilustra que un coche comprado por 20.000 euros y vendido por 12.000 cinco años después habrá perdido 8.000 euros de valor.

Si se aplica el porcentaje recomendado por Linares a una renta neta mensual de 2.000 euros, el resultado es de 200 a 300 euros mensuales para el coche; si ya ha calculado que los pagos del préstamo ascienden a 250 euros al mes, tendría 50 euros para el resto de gastos hasta el límite superior (2.000 x 0,15 = 300; 300 - 250 = 50). En esta hipótesis, la diferencia permite comprobar el margen que ofrece esa oferta concreta.

Qué incluye el coste del coche

Por supuesto, antes de comparar ofertas, es necesario separar los pagos mensuales del coste de conservar el coche durante varios años.

La entrada y el pago final también deben tenerse en cuenta, aunque quizá no figuren en el recibo mensual ordinario. La pérdida patrimonial puede evaluarse calculando la diferencia entre el precio de compra y el de venta; si a eso le sumamos el importe total de la amortización (devolución del capital prestado), contaríamos dos veces parte del coste de adquisición. Los intereses sí son un coste adicional.

Un resumen de cómo funciona la financiación lo proporciona el Banco de España, que explica que para conocer el desembolso total hay que sumar la entrada, las comisiones y otros gastos, las cuotas mensuales y un posible pago final (que puede ser significativamente más elevado que el importe habitual).

La tasa anual equivalente (TAE) refleja el coste del préstamo en términos porcentuales y anuales; el total de pagos permite saber cuántos euros terminará desembolsando. Cualquier rebaja condicionada a la financiación puede evaluarse teniendo en cuenta estos detalles.

Supongamos un préstamo para realizar los cálculos: entrada de 5.000 euros, 48 cuotas mensuales de 200 euros y un pago único final de 8.000 euros. Asumiendo que no hay otros costes además de los mencionados, el desembolso total será de 22 600 euros (22.600 - 48 × 200 = 13.000 → 13.000 - 5.000 = 8.000).

La suma de todos los pagos (22.600 euros) repartida a lo largo de 48 meses da un resultado de 470,83 euros al mes, antes de tener en cuenta los gastos de uso del automóvil.

Puede utilizarse como punto de referencia para comparar los desembolsos de otras ofertas con la misma duración; recuerda que estas cifras no reflejan el calendario real de pagos, ya que tendrás que disponer de 5.000 euros al principio y de 8.000 euros al final; este promedio tampoco calcula la depreciación ni descuenta el valor de venta del coche.

El presupuesto del autónomo

Para un trabajador por cuenta propia que compre un coche de uso mixto (trabajo y ocio), el apartado de “ingresos netos” requiere una aclaración: reserve primero la cantidad necesaria para los gastos del negocio y sus obligaciones tributarias; aplique el 15 % al dinero disponible para uso personal, en lugar de a la facturación. Su presupuesto familiar puede elaborarse a partir de ese importe, teniendo en cuenta sus gastos personales y comprobando el presupuesto mensual.

Se deben promediar los ingresos variables, deben detallarse los gastos y el presupuesto debe revisarse cada mes. Para este cálculo, conviene tener en cuenta también los pagos anuales: si el seguro cuesta, por ejemplo, 600 euros al año, habría que reservar 50 euros al mes. Su pago anual puede coincidir con una mensualidad del préstamo y, por lo tanto, reducir el dinero disponible en esa fecha.

La elección de la financiación también afectará a la cantidad de dinero que tendrá en su cuenta bancaria o que deberá tener a su disposición; según os contamos en cómo elegir entre un préstamo o una póliza de crédito, la elección dependerá de la necesidad que quiera cubrir (una de ellas podría ser la compra de un vehículo). Por ejemplo, puede indicar cuánto quedará en la cuenta después de la entrada y de cuánto tendrá que disponer para saldar las deudas antes del próximo cobro.

Qué puede deducirse en IVA y en IRPF

Otro porcentaje que debe tenerse en cuenta en el caso de los autónomos es el 50 % del impuesto sobre el valor añadido (IVA).

El manual del IVA de 2026 recuerda que, acreditado el uso al menos parcial del turismo en una actividad con derecho a deducción, se presume una afectación del 50 % y se podrá deducir ese porcentaje de la cuota del IVA. Si el contribuyente pretende un porcentaje superior, tendrá que demostrarlo; un porcentaje inferior deberá probarlo la Administración. El mero uso personal del coche no da derecho a deducción.

La Agencia Tributaria recoge un ejemplo de uso mixto en el que un coche comprado por 30.000 euros más 6.300 euros de IVA, utilizado tanto para el trabajo como para fines particulares, permite deducir 3.150 euros (50 % de 6.300).

El importe de la factura es de 36.300 euros; restando los 3.150 euros, obtenemos un importe de 33.150 euros tras la deducción (sin tener en cuenta otros posibles costes ni efectos fiscales). No equivale precisamente a pagar la mitad del coche; por el contrario, el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) requiere un análisis diferente: el artículo 22 del reglamento establece que, por regla general, el turismo debe utilizarse exclusivamente en la actividad para considerarlo afecto (la normativa contiene excepciones que permiten un uso privado accesorio y notoriamente irrelevante, por ejemplo, en determinados vehículos de transporte, enseñanza de conducción, agentes comerciales y cesión de uso).

La deducción del 50 % del IVA no permite aplicar automáticamente ese mismo porcentaje a los gastos en el IRPF.

Por lo tanto, antes de tener en cuenta esta deducción en el presupuesto, un autónomo debe examinar la situación: ¿qué utilización profesional del vehículo puede acreditar y qué porcentaje puede deducir en consecuencia?

En el ejemplo de la Agencia Tributaria, el error consistiría en suponer que la deducción del 50 % del IVA se traduce en una deducción del 50 % de la factura, lo que conduciría a una sobrestimación de los ahorros.

Imágenes | Javilinares.com con edición

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