Un carpintero gallego aprende el oficio con videos de YouTube y ahora vive de hacer un solo mueble al mes: “cobro unos 3.000 euros por pieza”

Carpintero Autodidacta Autonomo
  • Su aprendizaje comenzó con tutoriales de internet, muchas horas de práctica y una inversión progresiva en herramientas. 

  • Actualmente, dispone de un taller de 78 metros cuadrados y ha desarrollado un modelo de negocio muy diferente al de las grandes cadenas de muebles.

Sergio Delgado

Editor

Encontrar carpinteros, albañiles o electricistas se ha convertido en todo un problema para numerosas empresas y también para toda aquella persona que desee hacer aunque sea una mínima obra en casa.

De hecho, en el informe El ajuste de la oferta y la demanda de empleo 2026, del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), la construcción figura entre las actividades con mayores problemas de contratación.

Casi el 80% de las vacantes de estos profesionales resulta difícil de cubrir. Además, un 18,6% permanece sin ocupar por falta de candidatos, mientras que únicamente el 2,1% se cubre sin dificultades.

La conclusión está clara: hay una necesidad imperante de atraer nuevos profesionales hacia actividades que requieren conocimientos técnicos y experiencia práctica. En España, los oficios tradicionales sufren una falta de relevo generacional que dificulta cubrir las vacantes.

Sin embargo, todavía hay quienes deciden aprender estas profesiones y convertirlas en su medio de vida, incluso sin pasar por una escuela especializada. Es el caso de Joel Martínez, un carpintero de Marín (Pontevedra) que aprendió a trabajar la madera viendo vídeos de YouTube. Tanto la sirvió esta red social, que ahora su canal es uno de los más visitados de este sector.

De repartir paquetes a fabricar muebles exclusivos

Antes de dedicarse a la carpintería, Martínez trabajaba como repartidor de mensajería y fotógrafo. No tenía formación profesional en el sector ni familiares que pudieran enseñarle el oficio.

Su aprendizaje comenzó con tutoriales de internet, muchas horas de práctica y una inversión progresiva en herramientas. Los primeros años estuvieron lejos de las condiciones de su taller actual.

En el pódcast Mucho Más que Carpintería, presentado por Fermín Lorda, ha recordado las dificultades de aquella etapa. “Empecé en un pequeño galpón de ladrillo de tres por tres metros. Llovía dentro y fuera, tenía apenas 42 centímetros para moverme alrededor de la mesa de trabajo e iba vendiendo bicicletas para comprar mis primeras máquinas”.

Aquel espacio de nueve metros cuadrados fue su primera escuela. Cada trabajo suponía una oportunidad para mejorar técnicas, descubrir materiales y aprender de los errores.

También comenzó a compartir su evolución en redes sociales. Publicó más de 400 vídeos sin obtener ingresos, hasta que su trabajo empezó a despertar el interés de potenciales clientes.

Un solo encargo al mes y 50 euros por hora de taller

Actualmente, Martínez dispone de un taller de 78 metros cuadrados y ha desarrollado un modelo de negocio muy diferente al de las grandes cadenas de muebles.

En lugar de fabricar numerosas unidades, apuesta por piezas exclusivas elaboradas principalmente con roble americano y castaño.

Su tarifa de trabajo se sitúa en 50 euros por hora de taller y acepta únicamente un proyecto mensual. Entre sus clientes figuran futbolistas de élite y cocineros de proyección internacional.

Una de las particularidades de su método es que los compradores confían en su criterio creativo. No siempre reciben representaciones tridimensionales ni diseños detallados del resultado definitivo.

El carpintero tampoco está dispuesto a competir con los precios de los muebles industriales. “Si alguien se queja del precio que le doy, perfecto: no es cliente mío”, asegura.

Como ejemplo, recuerda el encargo de una clienta que quería reproducir una mesa de IKEA, cuyo precio rondaba los 900 euros, utilizando madera maciza.

“Le pasé un presupuesto de 3.600 euros hecho directamente con ChatGPT y le pareció caro. No voy a perder ni dos minutos con quien no valora el trabajo artesanal”, afirma.

Una escuela gratuita para enseñar carpintería

Aunque ha conseguido consolidar su negocio y colaborar con marcas internacionales de herramientas, Martínez quiere que su trayectoria sirva también para formar a futuros carpinteros.

Su próximo proyecto consiste en crear una escuela de carpintería completamente gratuita, situada bajo su propia vivienda y financiada mediante los ingresos que obtiene de sus acuerdos comerciales.

“Todo el dinero que gane con las marcas lo voy a meter en la escuela para ayudar. La idea es que sea gratis para que quien quiera aprender a trabajar la madera pueda hacerlo sin barreras”, explica.

Su intención es facilitar el acceso a un oficio que él mismo tuvo que aprender sin recursos formativos especializados, demostrando que las profesiones tradicionales también pueden encontrar nuevas oportunidades en la economía actual marcada por la IA y las nuevas tecnologías.

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