Los autónomos extranjeros sostienen el RETA en España: 132.466 más en cuatro años y 7.630 autónomos españoles menos

Autonomos Extranjeros Suben Espana
  • Desde julio de 2022, Colombia ha incorporado 13.269 autónomos, mientras que Ucrania suma 11.358 y Rusia otros 11.277.

  • RETA ha perdido más de 7.500 autónomos españoles en apenas cuatro años.

Sergio Delgado

Editor

¿Está dopado el crecimiento del número de trabajadores autónomos en España? Desde 2022 no deja de aumentar, pero hay truco en el dato. Los extranjeros son los que salvan los números. La lenta caída de afiliados con nacionalidad española no deja de ser cada año más y más acusada.

Entre julio de 2022 y julio de 2026, España ha pasado de tener 399.890 autónomos extranjeros a 532.356. Son 132.466 afiliados adicionales, un crecimiento del 33,1%.

Mientras que, en la otra cara de la moneda, los autónomos españoles han bajado de 2.937.956 a 2.930.326, lo que supone una pérdida de 7.630 trabajadores por cuenta propia, equivalente al 0,3%.

Los extranjeros explican el 106,1% del crecimiento

El contraste resulta todavía más evidente al observar la evolución completa del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. En julio de 2022 contabilizaba 3.337.846 afiliados, mientras que cuatro años después alcanza los 3.462.682. El saldo positivo es, por tanto, de 124.836 personas.

El aumento de extranjeros, con 132.466 afiliados más, equivale al 106,1% del crecimiento neto. Que el porcentaje supere el 100% tiene una explicación clara. Y es que, además de aportar a todos los nuevos afiliados, este colectivo ha compensado a los 7.630 autónomos españoles que se han perdido durante el mismo periodo.

Su peso dentro del RETA también ha cambiado sustancialmente. En 2022, los extranjeros representaban aproximadamente el 12% del total. En julio de 2026 ya alcanzaron el 15,4%, más de tres puntos porcentuales adicionales en apenas cuatro años.

China encabeza la afiliación y Colombia acelera

La composición por nacionalidades muestra una amplia diversidad. China continúa en primera posición, con 71.242 autónomos, seguida de Rumanía, con 55.051. Italia alcanza los 44.358; Marruecos, 34.919, y Reino Unido suma 26.416.

Por detrás aparecen Colombia, con 24.000; Alemania, con 20.628; Venezuela, con 19.484; Ucrania, con 17.066; Francia, con 17.043, y Rusia, con 16.341 trabajadores por cuenta propia.

Pero ojo, más allá de todos estos números, algunas nacionalidades destacan por la velocidad de crecimiento. Desde julio de 2022, Colombia ha incorporado 13.269 autónomos, mientras que Ucrania suma 11.358 y Rusia otros 11.277.

Respecto a los sectores, el comercio, la hostelería y la construcción continúan concentrando una parte importante de estos profesionales. Aunque también, su presencia se amplía hacia actividades profesionales, científicas y técnicas, transporte, sector inmobiliario y servicios relacionados con la información y las comunicaciones.

Cuatro comunidades concentran cerca del 70%

La distribución geográfica tampoco es uniforme. Cataluña, Comunitat Valenciana, Comunidad de Madrid y Andalucía reúnen cerca de siete de cada diez autónomos extranjeros del país.

El fenómeno tiene especial intensidad en las grandes ciudades, el litoral mediterráneo y las zonas con fuerte actividad turística. Por provincias, Barcelona y Madrid ocupan las primeras posiciones, seguidas por Alicante, Valencia y Málaga.

¿Se puede aprovechar el relevo generacional?

Ante estas cifras, la asociación de autónomos UPTA reclama que el emprendimiento extranjero tenga un mayor protagonismo en las políticas dirigidas al trabajo autónomo.

Entre sus propuestas figuran facilitar los trámites administrativos, mejorar las posibilidades de financiación y asesoramiento y conectar a nuevos emprendedores con negocios cuyos propietarios se encuentran próximos a jubilarse.

El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, considera que las cifras reflejan un cambio estructural. “Los datos son incontestables: desde 2022, el crecimiento del trabajo autónomo en España se sostiene en los trabajadores extranjeros. Hemos sumado más de 132.000 autónomos extranjeros mientras perdemos más de 7.600 de nacionalidad española”.

Abad rechaza además que este crecimiento deba interpretarse como una sustitución de trabajadores. “No vienen a sustituir actividad económica, sino a crearla y, en muchos casos, a darle continuidad”.

El presidente de UPTA destaca que estos profesionales están “abriendo negocios, pagando impuestos, cotizando y manteniendo establecimientos y servicios que corren el riesgo de desaparecer por falta de relevo generacional”.

El desafío, que duda cabe, es aprovechar este incremento para garantizar la continuidad de miles de pequeños negocios: “Tenemos que ser capaces de aprovechar esta realidad y conectar a quienes quieren emprender con los miles de autónomos que se jubilarán en los próximos años”.

Imágenes | Imansyah Muhamad Putera

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