
El cabrero de Torre de Don Miguel defiende trabajar por su cuenta
Jesús Manuel Martín Crespo está contento de poder evitar un jefe. “Libertad tengo toda la que yo quiero”, cuenta el pastor de cabras de Torre de Don Miguel, en Cáceres. Hace hincapié en el “sueldo digno” y en conservar sus cabras. Su intención es dedicarse a lo que le apasiona.
La grabación tiene fecha: se publicó el 19 de abril de 2020 en su canal de YouTube, donde relata haber comprado animales a los veinte años, pese al consejo de su madre y de otras personas de la región para venderlos y emigrar a Madrid. Él se quedó donde estaba. “No hace falta ser millonario”.
Recuerda que, cuando tenía tres hijos pequeños, vendió dos cabritos por 50 euros y nueve chivas por 25 euros cada una. Se quejaba de trabajar ocho horas por 30 euros y de que otros cobraran 40 por seis.
También cuenta que vendió un caballo para poder pagar un móvil con buena cámara con el que explicar lo que le ocurre al mundo rural. Quería que el teléfono pudiera soportar los golpes y la lluvia. Grababa apoyándolo sobre una piedra o un árbol, o con la ayuda del pastor que lo acompañaba.
Esa información contenía una reseña de una explotación ganadera con un rebaño de 300 cabras veratas y un canal con 1.450 suscriptores en YouTube, así como comentarios sobre los trámites administrativos y la creación de otra explotación. La cifra arroja luz sobre el estado de la explotación en aquel momento. Ahora sus vídeos ya generan ingresos y cuenta con más de 273.000 suscriptores en YouTube.
El ganadero también expresó su preocupación por depender de la compra de piensos y defendió las ventajas del sistema de producción a pasto. El ganadero participó en la entrevista para abordar el proyecto Mosaico y el pastoreo contra los incendios de la región extremeña. La conversación se centra en la ganadería extensiva y en la gestión del territorio a través de los rebaños. Esto se relaciona con la reducción del riesgo de incendios y con los costes de alimentación, un factor que afecta a la renta del criador de ganado.
Una referencia salarial para el trabajo ganadero
Una referencia al salario en este tipo de trabajo se encuentra en el informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Según su informe sobre salarios agrarios, el sueldo medio en el segundo trimestre de 2026 fue de 67,2 euros por jornal para los trabajadores cualificados en actividades ganaderas en el conjunto de España. Este grupo de ocupación incluye a los pastores y a los trabajadores de las explotaciones ganaderas ovina y caprina, entre otros empleos.
Los salarios diarios según el tipo de contrato, indefinido o temporal, son de 65 y 70,6 euros, respectivamente, dentro del mismo grupo de ocupación. Estos importes diarios representan la cuantía media nacional registrada para ese grupo profesional. El propio informe advierte de que estos datos estadísticos excluyen a los empresarios y a los trabajadores por cuenta propia, lo que implica que no se pueden aplicar a los ingresos de Martín Crespo como titular de la explotación. La estadística no permite establecer una estimación precisa de lo que gana con su negocio ganadero.
El documento mencionado incluye un conjunto de ocupaciones más amplio que la profesión de pastor. Además de pastores, figuran esquiladores y trabajadores de explotaciones avícolas. Por lo tanto, esta información sirve como referencia salarial para ese grupo de trabajadores ganaderos. Hay que tener en cuenta las ocupaciones incluidas y las variaciones en los tipos de contrato a la hora de relacionar un salario concreto con el puesto de trabajo del ganadero.
En una granja, los cobros por la venta de animales y otras actividades deben cubrir los gastos del negocio antes de convertirse en beneficios para el dueño. Por eso la expresión del hombre, “sueldo digno”, refleja su valoración de lo que obtiene por su trabajo. Los beneficios no pueden calcularse a partir de unas cifras salariales diarias, ya que no hay información sobre sus ingresos y gastos.
El pastoreo para controlar la vegetación
El uso de rebaños con fines económicos incluye la gestión territorial, como se mencionó antes. Xataka describió la experiencia de Barcelona, que había llevado al parque de Collserola un rebaño de 130 ovejas y 80 cabras, además de corderos, para controlar la vegetación. El proyecto buscaba reducir el sotobosque y el riesgo de incendios. Para el profesional que cuida de los animales, esta labor puede ser un servicio remunerado, además de la venta de productos de origen animal.
El Gobierno extremeño ha anunciado una ayuda por hectárea. Según la comunicación del 3 de septiembre de 2026, se ha anunciado una línea de pastoreo preventivo y rebaños municipales dentro de las medidas por los incendios forestales del verano. La ayuda es de 150 euros por hectárea y año, ampliable a 200 euros en zonas de especial dificultad. La subvención depende de las hectáreas efectivamente pastadas.
La medida contempla crear o mantener rebaños municipales o recurrir a los ganaderos de la zona para compensar el servicio de pastoreo. Esto abre una posibilidad de trabajo para un ganadero, aunque los importes anunciados no permiten determinar cuánto cobraría cada profesional. La suma mencionada corresponde a una ayuda anunciada por la Junta de Extremadura, calculada por hectárea pastada y año.
Lo que interesa al ganadero es el régimen específico de pagos para la actividad con rebaños ganaderos. En la comunicación de la Junta no se proporcionan el calendario ni los detalles completos de la solicitud, ni puede inferirse que Martín Crespo perciba esa ayuda. La medida anunciada contempla compensar económicamente el servicio de pastoreo para controlar la vegetación, con una ayuda calculada por hectárea y año. Esta actividad puede complementar los ingresos de la venta de productos ganaderos.
Imágenes | YouTube con edición
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